El equipo de gobierno destituye a Araceli Jánez por su decisión de cambiar la cerradura de un local vecinal sin procedimiento previo y la expulsa del grupo municipal tras negarse a entregar el acta

El Ayuntamiento de Langreo vive desde este jueves una crisis interna en su equipo de gobierno. El Grupo Municipal IU–Más País–IAS ha cesado a la concejala de Deportes, Festejos y Participación Ciudadana, Araceli Jánez, después de que presentara un escrito en el registro municipal solicitando que se le retiraran las competencias de Participación y acusando al resto del Ejecutivo local de favorecer a una persona a la que ella atribuía, “falsamente”, defiende el Consistorio, la afiliación al Partido Comunista. La destitución llega tras varios días de tensión derivados de un conflicto con la Asociación de Vecinos de Riaño y culmina con la expulsión de Jánez del grupo municipal, después de que rechazara entregar su acta de concejala.
El equipo de gobierno ha contextualizado la decisión en lo ocurrido a comienzos de semana. El lunes, según su versión, la concejala envió a operarios municipales a cambiar la cerradura de la cocina del local cedido a la Asociación de Vecinos de Riaño, sin que se hubiera tramitado previamente el procedimiento administrativo necesario para poner fin a esa cesión. Las personas que se encontraban en el local mostraron su malestar ante la llegada de los operarios y contactaron con el alcalde, que ordenó paralizar el cambio de cerraduras. A partir de ese momento, el Ejecutivo municipal asegura que intentó mediar en el conflicto y reconducir la situación a través del diálogo.
Sin embargo, sostienen que la decisión de la concejala fue “inamovible”, manteniendo su intención de cambiar la cerradura. El grupo municipal afirma además que, durante esos días, se produjeron faltas de respeto hacia miembros de la asociación y del propio equipo de gobierno “en términos que obviamos reproducir”.
La ruptura definitiva se produjo la noche anterior al cese, cuando Jánez registró un escrito en el que pedía que se le retiraran las competencias de Participación Ciudadana y acusaba a todos los integrantes del gobierno local de favorecer a una persona por su supuesta afiliación política. El equipo de gobierno considera que esa acusación “carece de fundamento”. Con “total perplejidad” ante la situación, el Ejecutivo decidió cesarla de sus responsabilidades, solicitarle la entrega del acta y, tras su negativa, proceder a su expulsión del grupo municipal. La concejala había sido incluida en la lista electoral por la Asamblea de IU de Langreo y, en el momento de su incorporación, era militante del Partido Comunista. El grupo entiende que la actitud mostrada es contraria a la ética de ambas organizaciones.
“No toleramos conductas autoritarias”
En su comunicado, IU–Más País–IAS defiende que la acción de gobierno debe basarse en el diálogo, la resolución pacífica de conflictos y el respaldo al tejido asociativo, al que consideran parte esencial de la vida municipal. “Entendemos que se debe llegar a consensos para favorecer la labor de las asociaciones y no imponer condiciones ‘porque yo mando, yo lo digo y yo soy concejal’”, señala el grupo. Además, recuedan que cualquier decisión adoptada desde un cargo público debe estar respaldada por el correspondiente procedimiento administrativo, algo que -según indican- no ocurrió en este caso, pese a las advertencias de técnicos municipales.
El grupo municipal sostiene que no veía otra alternativa que la adoptada y remarca que no tolera “conductas autoritarias contrarias a la resolución inclusiva de los conflictos por la vía del diálogo”, ni actuaciones que puedan dejar indefensas a las asociaciones ante actos administrativos “carentes de procedimiento y legalidad”.