El exasesor socialista rompe su silencio y cuestiona los protocolos internos tras perder cargo y empleo
El cese de Iván Álvarez Raja como asesor del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Gijón ha escalado este fin de semana desde una decisión orgánica interna a un enfrentamiento público de relatos. Apenas un día después de su suspensión cautelar de militancia por parte de la dirección federal del Partido Socialista Obrero Español, el propio dirigente ha difundido un comunicado en el que denuncia indefensión, cuestiona los protocolos del partido y reivindica su derecho a la presunción de inocencia.
En el escrito remitido a los medios, Raja asegura que la difusión pública del caso ha vulnerado gravemente sus derechos fundamentales. “Considero vulnerados completamente mis derechos al honor y a la presunción de inocencia”, afirma, añadiendo que se encuentra “atado de pies y manos para defenderme” porque, según sostiene, todavía no conoce ni la identidad de quien le denuncia ni los hechos concretos que motivan el expediente disciplinario.
El ya exasesor socialista describe además el impacto personal de la situación y señala que la exposición pública del caso le impide incluso explicar lo sucedido en su entorno familiar: “Mi nombre está siendo arrastrado” sin que tenga posibilidad —según indica— de ejercer una defensa efectiva.
Suspensión federal y despido inmediato
La suspensión cautelar fue acordada este jueves desde la sede federal socialista de Ferraz tras la apertura de un expediente disciplinario cuya tramitación continúa en curso. Horas después, Raja fue despedido de su puesto como asesor técnico del grupo municipal socialista gijonés, función que desempeñaba desde julio de 2025.
Hasta entonces, formaba parte también de la Ejecutiva Local encabezada por Monchu García como secretario de Ideas y Programas.
En su comunicado, el economista gijonés vincula directamente la pérdida de su empleo con la situación interna abierta en el partido. “Además de esta indefensión (…) pierdo también mi trabajo”, lamenta, recordando que ejercía como personal laboral tras acceder —según afirma— mediante concurso público.
Raja cuestiona el tratamiento mediático y los protocolos
Uno de los puntos centrales de su defensa es la crítica a lo que denomina una condena pública anticipada. “La llamada ‘pena de telediario’ se ha aplicado en este caso, una vez más con escarnio”, sostiene, en referencia a la publicación de informaciones que le vinculan con un presunto caso de acoso.
El dirigente socialista defiende además su trayectoria política y personal dentro del partido: “Soy un socialista convencido (…) comprometido con todos los valores de la organización en la que milito desde hace más de treinta años”. No obstante, reclama que esos mismos valores se apliquen también a las personas denunciadas, insistiendo en que “la presunción de inocencia ha de prevalecer en todas las circunstancias”.
Raja introduce asimismo un antecedente personal al recordar que años atrás fue denunciado durante un proceso de divorcio del que —según afirma— resultó absuelto en dos instancias judiciales. A su juicio, la recuperación de ese episodio contribuye a convertirle en “blanco fácil”.
La posición del PSOE: prudencia y confidencialidad
Frente a esta defensa pública, la dirección del PSOE de Gijón mantiene una posición de cautela. En un comunicado difundido este sábado, la agrupación local señala que la suspensión cautelar deriva de una denuncia cuya naturaleza no puede hacerse pública debido a los protocolos internos del partido, insistiendo en que “ni se puede ni se debe especular”.
La organización subraya además su “compromiso claro y manifiesto” contra cualquier tipo de acoso y recuerda que la confidencialidad resulta esencial para proteger todas las garantías del proceso.
Según la versión socialista, durante el último año únicamente se tuvo constancia de una persona que, sin identificar a nadie, manifestó haber podido sufrir comportamientos inapropiados. Desde la organización se le habría instado a formalizar una denuncia para activar el protocolo interno, posibilidad que —según el partido— fue rechazada en repetidas ocasiones.
La dirección local asegura desconocer si aquella situación guarda relación directa con el expediente abierto ahora por la ejecutiva federal.
Dos relatos enfrentados
El contraste entre ambas posiciones refleja una tensión creciente dentro del socialismo gijonés. Mientras el PSOE defiende la aplicación estricta de sus protocolos internos y la necesidad de preservar la confidencialidad, Raja sostiene que el propio procedimiento genera indefensión.
“Entiendo el contexto en el que la organización toma estas decisiones, pero no puedo compartirlo”, afirma en su comunicado, donde incluso plantea la necesidad de “revisar y adaptar muchos de los protocolos para proteger a las víctimas. A todas. Sin menoscabo de reconocer que existe un problema social de primera magnitud de violencia contra las mujeres y que es necesario actuar y atajar con urgencia, pero no así, privándonos de los derechos más esenciales”.
El exasesor concluye mostrando confianza en el resultado final del proceso disciplinario: “Sé que el tiempo, una vez más, demostrará la verdad y la inocencia. Solo espero que no sea demasiado tarde”.
Mientras el expediente sigue su curso en Ferraz, el caso deja abiertas incógnitas políticas y orgánicas en la agrupación socialista gijonesa, donde la resolución interna marcará no solo el futuro personal de Raja, sino también el impacto político de una crisis que ya ha trascendido al debate público.