Las víctimas, una mujer de 55 años y un hombre de unos 65, cayeron desde el tránsito de las Ballenas hacia la calle Claudio Alvargonzález, en un punto con una altura de unos dos metros; ambas fueron trasladas en ambulancia a dependencias médicas

Cimavilla, el inigualable ‘barrio alto’ de Gijón, ha vuelto a ocupar un lugar en la crónica de sucesos de la ciudad. Eso sí, esta vez ha sido por los botellones que se repiten cada fin de semana, ni por los disturbios que los anteriores suelen llevar aparejados. En la tarde de ayer domingo dos personas, una mujer de 55 años y un hombre de unos 65, resultaban heridos de diversa consideración tras precipitarse desde el tránsito de las Ballenas hacia la calle Claudio Alvargonzález, en el entorno de la cuesta del Cholo y en una zona con una altura de unos dos metros. Un punto que coincide con aquel en el que el Ayuntamiento quiere construir la polémica grada, y que, hoy por hoy, solo está protegido por un muro bajo que, a menudo sirve de asiento a quienes eligen esa zona para disfrutar. Por lo que respecta a las víctimas del incidente, ambas fueron trasladas en ambulancia a dependencias sanitarias, al haber sufrido golpes en sus cabezas; de ellos, el hombre era el que revestía mayor gravedad, según las evaluaciones médicas preliminares.
Por el momento, se desconocen las causas del hecho, que está siendo investigado, aunque todo apunta a un mero accidente, puramente fortuito. No obstante, la circunstancia acontecida ayer podría influir en el debate acerca de la pertinencia, o no, de la grada que Foro aspira a colocar allí. Y es que, frente a la intensa contestación que el proyecto ha recibido, y recibe, por parte de los vecinos de Cimavilla, temerosos de que pueda llegar a hacer las veces de ‘botellódromo’, en el Consistorio han defendido la construcción del equipamiento, además de por razones estéticas, por motivos de seguridad. Efectivamente, el Gobierno local entiende que el futuro graderío -presupuestado en unos 200.000 euros, y que se materializará este mismo año- contribuirá, precisamente, a reducir la altura a pico entre ambas arterias, minimizando el riesgo de caídas como las que ocupan esta noticia. Ahora bien, los habitantes del ‘barrio alto’ siguen sin comprar esos argumentos, alegando que existen otras formas de evitar accidentes -por ejemplo, colocar una barandilla sobre el pretil de la cuesta-. Su postura el apoyo de todos los partidos en la oposición, salvo Vox, en el último Pleno municipal.