La asociación respalda la denuncia del director de la estación y alerta del “deterioro” y la “incapacidad de gestión” de la Consejería de Deportes

La Asociación Nieve y Montaña de Asturias ha hecho público un comunicado en el que expresa su “máximo respeto a la independencia judicial” y su “profunda preocupación por la situación generada” en la estación de esquí y montaña de Valgrande-Pajares tras la denuncia presentada esta semana por su director, Javier Iglesias. El colectivo recuerda que la denuncia ha sido formulada “en uso de sus derechos como empleado público cualificado” y considera que, dada la “gravedad de los hechos denunciados”, deben ser los órganos judiciales del Principado quienes analicen si los mismos son constitutivos de ilícito penal.
En su primer punto, la asociación manifiesta “el más profundo de los respetos hacia la independencia de los Órganos Judiciales del Principado”, señalando que corresponde a estos “analizar los hechos denunciados y su gravedad” y adoptar las decisiones oportunas. En este sentido, recalca que “debe dejarse actuar a los Órganos Jurisdiccionales con total independencia como garantes de los derechos y la seguridad de todos los asturianos”. Asimismo, defiende que la denuncia presentada constituye “un derecho ejercitado libremente por un trabajador público y ciudadano, derecho que debe ser respetado y protegido”.
Críticas a la gestión del Principado
Más allá del plano judicial, el comunicado eleva el tono político al responsabilizar a la Consejería de Cultura y Deportes y a la Dirección General de Deportes de una situación que califica de “absoluta incapacidad de gestión” y de “inacción frente a los continuos y continuados despropósitos y erróneas decisiones” en relación con el funcionamiento de la estación. La asociación lamenta que, tras meses trasladando “de forma fehaciente” a los responsables autonómicos las deficiencias detectadas, no haya recibido respuesta por parte de la Administración.
En el comunicado se advierte de un “mayor deterioro” de la estación, a la que definen como uno de los “emblemas turísticos del Principado de Asturias” y un recurso económico fundamental para el valle de Lena, especialmente afectado -según señalan- por el despoblamiento y la necesidad de alternativas económicas. Además. la entidad asegura que durante meses ha intentado trasladar al Gobierno del Principado las “deficiencias, ausencia de inversiones en ambas estaciones, problemáticas varias y la situación insostenible en el plano laboral y directivo” de las instalaciones públicas de Pajares, advirtiendo además de sus posibles efectos sobre la seguridad y el funcionamiento adecuado del complejo. El colectivo anuncia que se reserva el ejercicio de cuantas actuaciones procedan dentro del ordenamiento jurídico para “defender y proteger los derechos y la seguridad de todos los usuarios”, así como para poner en conocimiento de jueces y tribunales posibles hechos que pudieran ser constitutivos de ilícito penal.
Petición de reunión urgente
En el último punto del comunicado, la asociación exige la convocatoria “desde este mismo momento” de una reunión urgente con los responsables del Principado y con el Ayuntamiento de Lena para abordar los problemas existentes en la instalación. La organización asegura que su disposición se basa en la “lealtad y máxima colaboración”, al tiempo que mantiene su compromiso de continuar denunciando “el deterioro más absoluto, la incapacidad de gestión y la ausencia de inversiones” si, a su juicio, no se corrige la actual deriva en la gestión de la estación.