El Principado y la Diputación leonesa estudian un modelo común para Fuentes de Invierno, Pajares, San Isidro y Leitariegos

La nieve, cuando llega, no entiende de fronteras administrativas. Y eso es precisamente lo que quieren aprovechar Asturias y León para reforzar su oferta turística de montaña. El presidente del Principado, Adrián Barbón, anunció este jueves que el Gobierno asturiano y la Diputación de León están estudiando un modelo jurídico que permita gestionar conjuntamente cuatro estaciones de esquí: Fuentes de Invierno, Valgrande-Pajares, San Isidro y Leitariegos. El anuncio se produjo durante un acto simbólico en Fuentes de Invierno: el apagado definitivo de los generadores de gasoil que durante años abastecieron de energía a la estación.
A partir de ahora, la instalación del concejo de Aller se alimentará eléctricamente gracias a su conexión con San Isidro, un proyecto fruto del convenio firmado entre el Principado y la Diputación leonesa y que ha supuesto una inversión cercana a dos millones de euros. “Puede parecer algo menor, pero no lo es. Es una jornada histórica para Fuentes de Invierno”, explicó Barbón.
Mirando a la próxima década
La colaboración entre ambas administraciones no se quedará ahí. Según el presidente asturiano, el objetivo es trabajar a medio plazo para reforzar la oferta conjunta de las estaciones. El primer paso será modificar la declaración de impacto ambiental, un trámite imprescindible para plantear mejoras que llevan años sobre la mesa: ampliar la superficie esquiable, compartir pistas entre estaciones o instalar nuevos telesquíes: “Tenemos toda la ambición para fortalecer la estación. No nos conformamos con lo que hemos hecho”.
En el acto participaron también la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, y el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, que llevan semanas trabajando en la fórmula jurídica que permitiría esta cooperación. La idea de fondo es sencilla: que las estaciones funcionen como una red integrada capaz de atraer visitantes durante todo el año, no solo en invierno. También hay otra variable sobre la mesa: el cambio climático. Las temporadas de nieve cada vez son más irregulares y la coordinación entre estaciones puede ser una manera de adaptarse a ese escenario.