La Policía Nacional desbarata un punto de venta de estupefacientes, y detiene a dos dos hombres de 30 y 56 años; además de las armas, se incautaron 85 gramos de cocaína, 40 gramos de hachís, más de 3.000 euros en metálico y diversas herramientas

Salta a la vista que a aquellos decididos a ganarse el jornal a base de negocios ilícitos en Gijón les ha mirado un tuerto. Según ha trascendido esta misma tarde, la cruzada contra la droga que libra la Policía Nacional dio un nuevo fruto el pasado miércoles, cuando los agentes de dicho cuerpo desmantelaron un punto de venta de estupefacientes a pequeña escala que operaba desde el Polígono de Pumarín. Dos hombres, de 30 y 56 años, respectivamente, fueron detenidos, y los uniformados se incautaron de 85 gramos de cocaína, otros 40 de hachís y más de 3.000 euros en efectivo. Y no solo eso; durante el registro, se hallaron varias armas blancas ilegales, dos pistolas -una de balines y otra, real- y diversas herramientas especializadas para el tratamiento y pesado de las sustancias comercializadas. Por el momento, la operación continúa abierta, y no se descarta que se produzcan nuevas detenciones.
Siempre a tenor de la información aportada por el citado cuerpo policial, todo comenzó a partir de varias llamadas vecinales, que alertaban de movimientos y prácticas extraños en una vivienda del barrio. En vista de ello, los agentes se pusieron manos a la obra para recabar pruebas, hasta que, por fin, confirmaron que las sospechas eran ciertas. Los ahora arrestados distribuían las sustancias desde el domicilio de uno de ellos, que utilizaban como base de operaciones tanto para realizar transacciones directas, como para organizar el reparto a domicilio. Este último lo efectuaban valiéndose de un patinete eléctrico, al más puro estilo rider, un método con el que trataban de dificultar el seguimiento por parte de los investigadores. La treta, sin embargo, no dio resultado; tras la detención, los dos presuntos delincuentes pasaron a disposición del Juzgado de Guardia, y uno de ellos fue enviado directamente a prisión.