La dirección federal investiga el caso con la implicación de la secretaria de Igualdad, Pilar Bernabé, mientras la militancia debate posibles consecuencias

El PSOE de Gijón espera una resolución inminente del expediente disciplinario abierto a Iván Álvarez Raja, suspendido cautelarmente de militancia por la dirección federal del partido y apartado también de su puesto como asesor del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento. La decisión definitiva corresponde a los órganos federales del PSOE, que mantienen en fase de instrucción un procedimiento iniciado tras la recepción de información interna sobre un presunto caso de acoso.
Mientras tanto, en el seno de la Agrupación Municipal Socialista gijonesa se mantiene una combinación de prudencia pública y debate interno contenido, a la espera de que Ferraz cierre el proceso. La semana del 8 de marzo, marcada habitualmente por una intensa actividad política y social vinculada a la agenda feminista, ha estado acompañada en esta ocasión por un perfil especialmente bajo de la organización local en sus apariciones públicas.
Fuentes socialistas consultadas señalan que la agrupación ha optado por mantener una presencia discreta en actos y declaraciones durante estos días, evitando alimentar una polémica que ya ha generado debate dentro del partido desde que se conoció la apertura del expediente.
En paralelo, dentro del propio PSOE gijonés existen distintas lecturas sobre el alcance político del caso. En círculos próximos al comité ejecutivo local se considera que el asunto “terminará por desaparecer solo” una vez que concluya el procedimiento disciplinario y se esclarezcan los hechos. Desde ese entorno se tiende a restar importancia a las posibles consecuencias orgánicas para la dirección local del partido.
No obstante, entre otros sectores de la militancia la percepción es distinta. Algunos afiliados consideran que, más allá del resultado final del expediente, la dirección del PSOE de Gijón deberá ofrecer explicaciones sobre el tratamiento que se dio a la situación en sus primeras fases, especialmente tras conocerse que existían advertencias internas antes de que Álvarez Raja fuera contratado como asesor municipal en julio de 2025.
Ese debate se ha mantenido hasta ahora en el ámbito interno, aunque distintas voces dentro del partido consideran que el caso ha abierto una reflexión sobre los mecanismos de gestión de conflictos y sobre la aplicación práctica del código ético de la organización en materia de igualdad y prevención del acoso.
Según ha podido saber este diario, en el seguimiento del expediente está implicada personalmente la secretaria federal de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, a fin de averiguar la verdad sobre los hechos que se investigan, dentro del marco del procedimiento interno abierto por la dirección federal.
El interés de la dirección nacional del partido responde a la sensibilidad que el PSOE ha tratado de proyectar en los últimos años en materia de igualdad y lucha contra el acoso, lo que ha llevado a reforzar la atención política sobre los casos que puedan afectar a estas cuestiones dentro de la organización.
En este contexto, entre algunos militantes comienza a sonar también una palabra que refleja el clima de incertidumbre que atraviesa el partido a nivel local: “gestora”. Aunque por el momento no existe ningún movimiento formal en esa dirección, la posibilidad de una intervención orgánica temporal ha sido comentada en conversaciones internas como una eventual consecuencia si el caso derivara en responsabilidades políticas más amplias.
Desde la Federación Socialista Asturiana (FSA), sin embargo, se mantiene una posición de cautela. Fuentes regionales del partido señalan que lo prudente en este momento es esperar a que el expediente siga su curso y que sea la dirección federal la que adopte las decisiones que correspondan.
La posición de la federación asturiana pasa por no implicarse directamente en el proceso mientras los órganos competentes del partido continúan con la investigación. El objetivo, según estas fuentes, es permitir que los mecanismos internos funcionen con normalidad y que el dictamen final se adopte conforme a los protocolos establecidos por el PSOE.
Así, el futuro inmediato del caso Raja queda ahora pendiente de una resolución que en el partido consideran cercana. Hasta entonces, el PSOE de Gijón seguirá moviéndose entre la espera institucional y un debate interno que, aunque contenido, continúa muy presente entre la militancia.