La organización agraria advierte de que la etiqueta “100% Raza Autóctona Asturiana de los Valles” podría generar confusión entre los consumidores y perjudicar a los ganaderos de la región

El sector ganadero asturiano vive estos días un nuevo foco de debate tras el anuncio de una nueva marca de carne vinculada a la raza Asturiana de los Valles. La iniciativa, impulsada por la Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de la Raza Asturiana de los Valles (Aseava), ha sido cuestionada públicamente por Unión Rural Asturiana (URA). Según la organización agraria, la marca propuesta, “100% Raza Autóctona Asturiana de los Valles”, incluiría animales inscritos en el libro genealógico de la raza, con independencia de dónde hayan nacido, sido criados o sacrificados, incluso fuera de Asturias.
Para URA, esta circunstancia puede tener consecuencias directas en el mercado. A su juicio, la nueva etiqueta “no responde a los intereses de los ganaderos asturianos” y podría “crear confusión en el consumidor”, que hasta ahora identifica la carne producida en la región con la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Ternera Asturiana. La organización recuerda que esa IGP garantiza que los animales hayan nacido, sido criados y sacrificados en Asturias, un aspecto que consideran clave para diferenciar la calidad del producto. En este sentido, URA ha acusado a Aseava de actuar con “irresponsabilidad” al promover una marca que, según sostienen, podría “desestabilizar el flujo comercial de carne” en la comunidad.
Desde el colectivo agrario se argumenta además que la nueva marca podría abrir la puerta a que ganaderos de otras regiones o países utilicen la referencia a la raza asturiana sin cumplir las mismas condiciones de producción. En su opinión, esto supondría generar competencia directa para los productores locales. URA recuerda que Aseava nació con el objetivo de defender y promover la raza Asturiana de los Valles dentro del sector primario regional, por lo que considera contradictorio impulsar una iniciativa que, según su valoración, “solo beneficiaría a ganaderos de fuera de la región que no pueden conseguir los niveles de calidad de los que se producen dentro del territorio asturiano”.