Ambas formaciones aprovechan un ruego presentado en el Pleno por el PSOE para afear al ente nacional no haber remitido al Gobierno documentación sobre el posible paso soterrado bajo las vías, y para exigirle «seriedad y compromiso» con la ciudad

El Pleno ordinario de este mes de marzo ha dejado para el recuerdo algunos momentos memorables. La despedida a la edil socialista Natalia González, las dudas en torno a los nuevos modelos de incompatibilidades, el enésimo tira y afloja con el Sporting por el estado de El Molinón… Y, también, la escenificación de esa nueva armonía -momentánea o constante- existente entre Foro y PP después de que, en las últimas semanas, la posibilidad de que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) aprovechase el vallado de la vía férrea entre El Musel y Veriña para construir un nuevo paso soterrado pusiese a prueba dicha relación. Recordemos que, a finales de febrero, se desvelaba que los populares habían mantenido con el ente nacional conversaciones sobre el particular sin notificárselo a Foro, algo que los primeros achacaron a estar esperando que ADIF enviase documentación más precisa. Pues bien, ayer ambas formaciones aprovecharon un ruego sobre el particular presentado por el PSOE para demostrar que están alineados en esta materia, y para insistir en que el único ‘malo’ es ADIF, por no haber actuado como el Gobierno local entiende que habría sido correcto.
Fue la concejala socialista Carmen Eva Pérez Ordieres quien abrió la veda, rogando aclaraciones sobre el planteamiento del mencionado vallado. En la mente colectiva estaba -y aún está- el temor a que, si no va acompañado de nuevos puntos de cruce, se convierta en una barrera ferroviaria que divida en dos mitades el barrio, dificultando la comunicación y condicionando el desarrollo. Tal como este periódico publicó en su momento, el asunto de construir un paso soterrado, cofinanciado por ADIF y el municipio, fue planteado en noviembre, durante una reunión entre Arantza Fernández Páramo, directora general de Transportes; Roberto Muela, subdirector de Coordinación Técnica y Pasos a Nivel de ADIF, y Ángela Pumariega, vicealcaldesa y líder de los populares en el Pleno, con la Autoridad Portuaria como gran ausente. No obstante, según el PP, aquella posibilidad quedó condicionada a que el ente nacional remitiese al Consistorio documentación más precisa, todavía no enviada. ADIF, por su parte, responsabilizó al Gobierno local, por no haber dado ninguna respuesta, o haber ofrecido alguna continuidad a la idea. En eso último se apoyó ayer Pérez Ordieres para pedir «que se revierta esa situación» y se autorice el punto de cruce, afeando, además, que «la reunión se hiciera con Pumariega, y no con la Concejalía competente (Infraestructuras)».
«ADIF se olvidó, pasa de Gijón, y hay que pedirle seriedad«
Ángela Pumariega, vicealcaldesa de Gijón
La mera formulación del ruego exasperó a Pumariega. «Póngase del lado de los gijoneses: es ADIF quien debe dar explicaciones», espeto la popular a la socialista, recordándole a continuación que «acudimos a una primera reunión, de un contacto previo», sobre el proyecto de vallado. En ese encuentro, efectivamente, «se introdujo el asunto, pero no hubo documentación; ni previa, ni posterior. ¿Cómo puede ser que, si el Ayuntamiento va a cofinanciar una obra, que no sepamos nada; ni plazos, ni una cifra cerrada?». Todo lo anterior, a juicio de la vicealcaldesa, demostraría que «ADIF se olvidó, pasa de Gijón, y hay que pedirle seriedad»… Y en eso se mostró plenamente de acuerdo, por parte de Foro, la mismísima Carmen Moriyón. Porque sí, la regidora también tomó la palabra para detallar que fue la presidenta de la Autoridad Portuaria, Nieves Roqueñí, quien, «en un Consejo de Administración de El Musel, me transmite esta cuestión de ADIF; le digo que se pongan en contacto con (Gilberto) Villoria (concejal de Infraestructuras), pero no fue con él, sino con la vicealcaldesa; y, al final, el Puerto no pudo ir a la reunión». Eso, unido a la documentación no remitida, y a que «el tono utilizado con Villoria, en respuesta a la carta que envió a ADIF, fuese muy distinto al anterior», llevaron a Moriyón a acusar al ente público nacional de hacer «cosas raras», y de «incumplir, por no mandar esos documentos». Y concluyó lanzado al PSOE y a ADIF una sentencia: «con la seguridad no se juega».