El interno rompió un barrote de su celda y trató de escapar junto a su compañero en mayo de 2023, pero fue localizado horas después escondido cerca del portón de salida

Casi como una fuga de película. Y es que un interno del Centro Penitenciario de Asturias ha aceptado una condena de tres meses de prisión por intentar fugarse de la cárcel en mayo de 2023 tras romper un barrote de su celda y utilizar sábanas anudadas para descender por el edificio. El intento de fuga se produjo el 17 de mayo de 2023, cuando el interno y su compañero de celda rompieron un barrote de la habitación en la que se encontraban y accedieron a un denominado patio muerto dentro del módulo. Una vez allí, ambos anudaron varias sábanas a dos celdas del módulo 7 para poder ascender hasta el tejado del edificio.
Desde ese punto lograron alcanzar la zona exterior del departamento de Enfermería del centro penitenciario. Sin embargo, la fuga no llegó a completarse. A las 9:15 horas de esa misma mañana, los dos internos fueron localizados por el personal del centro escondidos entre el césped en la zona cercana al portón de salida de la prisión. Tras ser descubiertos, fueron trasladados al departamento de Aislamiento.
El acusado ha aceptado ahora una pena de tres meses de prisión, así como la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. Su compañero de celda ya fue condenado por estos mismos hechos en diciembre de 2024, también tras reconocer su participación en el intento de fuga y aceptar una pena idéntica de tres meses de prisión.
La vista oral estaba señalada este jueves en la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Oviedo, donde el acusado reconoció los hechos y aceptó la condena por un delito de quebrantamiento de condena en grado de tentativa, recogido en el artículo 469 del Código Penal.