«El hombre se preocupa por ellos, pero necesita ayuda para su cuidado», apunta Lucía Canal, persona que en el último mes ayuda junto a otros voluntarios, optimistas por una posible próxima intervención de las administraciones, al propietario de los dos primeros ejemplares fallecidos que investiga el SEPRONA; el tercer equino pertenece a otra persona y nada tiene que ver con los primeros

Las muertes de tres caballos en fincas de Ceares y Castiello —el tercero, que nada tiene que ver con los dos primeros al ser de otra propietaria, se encontraba en esta parroquia pero fue trasladado a una nave privada en Mareo de Riba, en La Pedrera, para ser atendido, donde finalmente falleció— han levantado preocupación entre los gijoneses por la situación en la que se encuentra una veintena de ejemplares que se creían abandonados. Sus circunstancias, no obstante, son distintas, confirman desde Ayuda Animal Astur, que lleva un mes echando una mano a su propietario, de avanzada edad, en su cuidado.
«Ahora mismo no puede cuidarlos como antes, pero el hombre se preocupa por ellos todos los días. Va a segar, a llevarles comida y agua… Pero necesita ayuda para su cuidado», explica Lucía Canal, persona que coordina la labor de esta iniciativa a través de Facebook e Instagram y cuenta con el apoyo de Animalinos Xixón, y que confirma que «no están abandonados, aunque la forma de tenerlos no es la correcta». Por ese motivo se encuentran ayudándole con planes individuales para cada ejemplar desde que se conocieron los fallecimientos: «Estuvimos haciendo curas y estableciendo pautas para que cogieran peso, algunos necesitaron tratamiento y estamos desparasitándolos poco a poco, porque todo eso conlleva un proceso largo y con paciencia».
Asegura que los caballos «están bien alimentados, no famélicos ni graves». No obstante, los voluntarios apuntan que «no son pocos los que necesitan atención veterinaria», que es precisamente lo que su propietario no puede cubrir. De ahí que se estén movilizando para recibir donaciones con las que cubrir los gastos de profesionales para tratar a los animales de este hombre, facturas que han comenzado a publicar en redes sociales para mostrar transparencia con respecto a sus acciones.
Investigado por presunto delito de maltrato animal por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), por lo que no se pueden mover los caballos de donde se encuentran, espera seguir ayudando a este hombre en el cuidado de los animales hasta que un juez dictamine su futuro, decisión que Canal espera que sea lo más rápida posible «para su bienestar, que no vayan para cualquier lado, a un posible sitio peor». «Nosotros lo único que podemos hacer ahora mismo es esperar y ayudar para que no siga empeorando la situación», apunta al tiempo que llama «a la gente que esté por la zona y quiera colaborar, que se ponga en contacto conmigo y no dé comida sin sentido a los animales, porque se pueden poner enfermos». En cualquier caso, en las últimas horas los voluntarios se muestran optimistas después de conocer la intención del Ayuntamiento y la Consejería de Medio Rural y Política Agraria de tomar cartas en el asunto, con la posibilidad de que alguno recale en el Albergue de Serín y los otros sean dados en adopción cuando finalice el proceso.
Por otro lado, consultado el entorno de la propietaria de Melody, la yegua de 29 años que murió el sábado pasado por una colitis en una nave privada de La Pedrera pese a ser atendida por un veterinario al enfermar en Castiello, donde compartía finca este invierno con otros caballos, entre ellos algunos de los del hombre responsable de esta veintena de equinos repartidos por diferentes lugares del concejo, coinciden en que no están abandonados, así como en la voluntad de esta persona en atenderlos. Mientras, el SEPRONA informó ayer a miGijón que sigue abierta la investigación de estos tres casos y que, una vez finalizada la instrucción, entregará las diligencias en el juzgado.