Solo UGT ve con buenos ojos la propuesta de la Consejería de Educación, mientras SUATEA y CSIF la tachan de «insuficiente», y denuncian que «solo incluye 62 plazas nuevas para el próximo curso»

Asturias ya tiene su plantilla docente para el curso 2026-2027. No sin voces críticas, pero la tiene. Tal como trascendía en la tarde de este viernes, dicha plantilla estará compuesta por 10.183 docentes, lo que supone un aumento de 548 profesionales con respecto al total del presente curso, equivalente a un incremento del 5,69%. Se trata, eso sí, de un crecimiento que coincide en el tiempo con el descenso generalizado del alumnado, consecuencia directa de la merma de la natalidad, que cae, de media, un 1,19%. En cualquier caso, todo lo anterior fue presentado en la Mesa Sectorial de Personal Docente, celebrada por vía telemática y en la que participaron los directores generales de Personal Docente, César González, y de Empleo Público, Miguel Ángel Rodríguez. Y las reacciones no se hicieron esperar, con el sindicato UGT celebrando la medida, y CSIF y SUATEA, criticándola por no cubrir las expectativas, ni las necesidades del sector.
Bajando al detalle, y tomando como referencia los datos proporcionados ayer por la Consejería de Educación, el 80,2% de ese incremento corresponde al cuerpo de maestros de Infantil y Primaria, con 440 nuevas plazas, mientras que los 108 puestos restantes se reparten entre profesorado de Secundaria y otros cuerpos docentes. A juicio del Gobierno del Principado, dicha distribución da respuesta a varios de los compromisos incluidos en el pacto ‘Asturias Educa’ para la mejora de la enseñanza pública, así como al acuerdo anterior firmado en septiembre de 2024, que contempla la reducción de la jornada lectiva a 23 horas semanales para el cuerpo de maestros a partir del próximo curso. Por su parte, César González destacó que se trata de «un incremento histórico en la plantilla», que «cubre las necesidades de los centros educativos y refuerza la atención al alumnado con necesidades educativas».
«Es una propuesta ridícula, totalmente insuficiente y muy alejada de las necesidades actuales de la escuela asturiana», claman en CSIF
Claro, que no todo el mundo piensa del mismo modo… Al poco de conocerse la noticia el sindicato SUATEA alzaba la voz para rechazar la propuesta de Educación. Y es que, aunque reconoce el aumento de casi 550 plazas respecto al curso anterior, fruto de las movilizaciones y del pacto ‘Asturies Educa’, también considera que el resultado sigue siendo «insuficiente, y podría provocar un incremento de la interinidad«. Por si fuese poco, los representantes de SUATEA denunciaron que existen ciertas plazas que se ofertan sistemáticamente como vacantes a jornada completa, curso tras curso, sin consolidarse en las plantillas orgánicas, lo que «refleja falta de voluntad política, más que una disminución de las necesidades educativas». Así las cosas, no sorprende que concluyesen advirtiendo que la mejora de las condiciones del profesorado, y la atención a la diversidad, «requieren estabilidad en las plantillas, permitiendo que los docentes puedan desarrollar su labor de forma continuada».
En términos análogos se expresaron los afiliados al sindicato CSIF, para los que la propuesta puesta sobre el tapete por la Consejería «vuelve a quedarse muy por debajo de las necesidades reales de la escuela asturiana». No en vano, aunque la Administración destaca un incremento de 548 plazas en la plantilla orgánica, «486 de ellas ya estaban comprometidas por el Acuerdo para la Mejora de la Enseñanza firmado en 2024, que incluía la reducción de la jornada lectiva del cuerpo de maestros de veinticinco a veintitrés horas». Descontadas las plazas previamente comprometidas, según CSIF, la aportación real del Principado «se reduce a 62 plazas nuevas para todo el curso». Por si fuese poco, la propuesta final incluye una reducción de plazas de orientación educativa en la plantilla básica, «un área en la que los centros requieren hoy más apoyo». Dicho de otro modo, se trata de una plantilla «ridícula, totalmente insuficiente y muy alejada de las necesidades actuales de la escuela asturiana», y que en absoluto responde a las demandas expresadas durante la huelga de profesores de 2025.
La inversión económica y el descenso de la natalidad dibujan una «oportunidad única» para UGT
La otra cara de la moneda la representó UGT. El sindicato, a través de su Sector de Enseñanza, valoró positivamente el refuerzo de la plantilla docente, si bien no negó que «hay que avanzar para que la plantilla orgánica se ajuste a las necesidades reales», evitando efectos negativos sobre el concurso de traslados, la OPE y la calidad educativa; en especial ante una tasa de interinidad aún elevada, que se encuentra por encima del 8%. De todos modos, a juicio de UGT «la inversión económica realizada, y el descenso de la natalidad, nos están ofreciendo una oportunidad única de colocar a la enseñanza pública asturiana en las mejores condiciones para afrontar los retos futuros». Ahora, pues, el objetivo es avanzar hacia una enseñanza «lo más individualizada posible».