El reconocimiento tuvo lugar durante el Encuentro Internacional de Cofradías Enogastronómicas, que reunió en Gijón a más de 200 participantes de 40 cofradías de España, Francia y Portugal

El presidente de Caja Gijón, José Ramón Fiaño, fue distinguido este fin de semana como Cofrade de Honor de la Cofradía del Oriciu de Gijón durante el Encuentro Internacional de Cofradías Enogastronómicas celebrado en el Museo del Pueblo de Asturias. El reconocimiento tuvo lugar en el marco de una jornada que reunió a representantes de distintas entidades gastronómicas de España, Francia y Portugal, consolidando este evento como uno de los encuentros más destacados en torno a la cultura culinaria y la tradición cofrade.
El acto congregó a más de 200 participantes pertenecientes a 40 cofradías enogastronómicas, que compartieron una jornada marcada por el intercambio cultural, la exaltación de los productos gastronómicos y el espíritu de hermandad que caracteriza a estas organizaciones. El encuentro estuvo organizado por la Cofradía del Oriciu de Gijón, entidad dedicada a la promoción del erizo de mar —uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía asturiana— y de la cultura culinaria ligada al litoral cantábrico.
Durante la ceremonia de nombramiento, José Ramón Fiaño recibió los símbolos que acreditan su condición de Cofrade de Honor: la tradicional boina y la bufanda distintiva de la cofradía, así como una estatuilla de cerámica elaborada por Cerámicas La Guía, pieza artesanal que representa el reconocimiento institucional de la entidad gijonesa.
La presentación del homenajeado corrió a cargo de Alberto López Asenjo, quien destacó las cualidades personales y profesionales de Fiaño, al que definió como una persona “sencilla, tranquila y trabajadora”. En su intervención subrayó además la trayectoria del presidente de Caja Gijón y su vinculación con el tejido social y económico de la ciudad.
Visiblemente emocionado, José Ramón Fiaño agradeció la distinción recibida y expresó su satisfacción por formar parte de una cofradía que promueve la cultura gastronómica asturiana. Durante su intervención aseguró que los oricios le gustan “en todas sus formas”, una afirmación que despertó la simpatía de los asistentes. Asimismo, se comprometió a honrar el reconocimiento con la satisfacción y la lealtad que, según sus palabras, merece “esta peña de amigos” que conforma la Cofradía del Oriciu de Gijón.
El encuentro internacional sirvió también para reforzar vínculos entre distintas cofradías gastronómicas. En este sentido, uno de los momentos destacados de la jornada fue el hermanamiento entre la Cofradía del Oriciu de Gijón y la Cofradía del Percebe de Muxía, un gesto simbólico que refuerza los lazos culturales y gastronómicos entre Asturias y Galicia.
Este tipo de encuentros no solo ponen en valor la tradición culinaria de cada territorio, sino que también contribuyen a difundir productos y prácticas gastronómicas vinculadas a la identidad local. En el caso del oricio, su presencia en la cocina asturiana forma parte de una larga tradición ligada a la pesca y a la gastronomía marinera, convirtiéndose en un elemento representativo del patrimonio culinario del litoral.
La jornada celebrada en el Museo del Pueblo de Asturias concluyó en un ambiente festivo y de convivencia entre las distintas delegaciones, reafirmando el papel de las cofradías gastronómicas como embajadoras de los sabores, la cultura y la tradición de sus territorios.