El sindicato solicita una reunión urgente tras detectar que estudiantes no pueden titular pese a estar matriculados legalmente
Pueden empezar. Pero no pueden terminar. Esa es la paradoja que está dejando el nuevo modelo de Formación Profesional en Asturias. Y que ahora ha llegado a la agenda institucional. Fue CCOO quien dio el primer paso la semana pasada, solicitando una reunión urgente con la Delegación del Gobierno para abordar la situación del alumnado migrante sin permiso de residencia. Después, otras voces -como SUATEA- han ido sumándose a la denuncia.
El problema es técnico. Pero sus efectos son muy concretos. Desde 2024, el alumnado de FP debe estar dado de alta en la Seguridad Social para realizar las prácticas en empresa. Un requisito que, sobre el papel, ordena el sistema. Pero que en la práctica deja fuera a quienes no tienen NIE. Y ahí se rompe todo. Porque esos estudiantes sí pueden matricularse. Sí pueden asistir a clase. Incluso aprobar los módulos. Pero no pueden acceder a las prácticas. Y sin prácticas, no hay título.
“Se da el caso de familiares que estudian lo mismo: uno podrá titular y el otro no”, explican desde el ámbito educativo. Una situación que ya se está detectando en varios centros y que genera un limbo difícil de gestionar. CCOO ha puesto el foco en la urgencia de encontrar una solución administrativa que permita a estos estudiantes completar su formación. Mientras tanto, el problema se suma a otros ya existentes en la implantación del nuevo modelo de FP: falta de empresas, carga burocrática, ausencia de estructura suficiente.