Cada pieza incluirá retrato, escudo y una breve reseña para recorrer más de un siglo de historia rojiblanca
Gijón ya empieza a poner forma visible al esperado Paseo de Leyendas Sportinguistas, uno de los proyectos más simbólicos vinculados al Real Sporting en las últimas décadas. Más allá del listado de nombres —que ya ha generado debate entre la afición—, uno de los aspectos que más interés despierta es el diseño de las placas que rendirán homenaje a las figuras históricas del club.
El Ayuntamiento en colaboración con la Asociación Anselmo López, ha definido un modelo de placa homogéneo, reconocible y con una clara vocación estética e histórica. Cada pieza combinará ilustración, tipografía clásica y una breve reseña biográfica, convirtiendo el paseo en un recorrido narrativo por los más de 120 años de historia rojiblanca.
Tal y como se puede comprobar en el documento de diseño del proyecto , las placas presentan un estilo sobrio en blanco y negro, con retratos ilustrados de los homenajeados. Estas imágenes, de trazo artístico y elegante, buscan captar la esencia de cada figura, desde pioneros del club hasta ídolos contemporáneos.
En la parte superior de cada placa aparece el escudo del Real Sporting junto al nombre del homenajeado en una tipografía destacada, clara y solemne. Debajo, una breve descripción resume los hitos más relevantes de su trayectoria: temporadas disputadas, logros deportivos o contribuciones institucionales. En muchos casos, se incluyen también fechas clave que sitúan al visitante en el contexto histórico de cada figura.
Por ejemplo, la placa dedicada a Anselmo López recuerda su papel como fundador y primer presidente del club, destacando que bajo su mandato se consiguió el título de “Real”. En otras, como la de Manolo Meana, se subraya su relevancia como primer internacional de la historia del Sporting y su prolongada vinculación tanto como jugador como entrenador.
El diseño mantiene una estructura uniforme en todas las piezas, lo que permitirá al visitante identificar rápidamente cada placa dentro del conjunto. Aun así, el contenido individualizado de cada una aporta matices y singularidad, reforzando la idea de que cada protagonista ocupa un lugar propio dentro de la memoria colectiva del sportinguismo.
Otro de los elementos destacados es el carácter pedagógico del paseo. Las placas no solo están pensadas como un homenaje, sino también como una herramienta divulgativa. A través de textos breves pero precisos, cualquier visitante —sea o no aficionado— podrá entender la importancia de figuras como Quini, Luis Enrique o Abelardo, así como de otros nombres menos conocidos pero igualmente fundamentales en la historia del club.
Con este diseño, el Paseo de la Fama del Sporting aspira a convertirse en algo más que un proyecto urbanístico: será un museo al aire libre. Un espacio donde cada placa no solo recuerda a una leyenda, sino que cuenta una parte de la historia de Gijón y de su club más representativo. La cuenta atrás ya ha comenzado. Y esta vez, todo apunta a que el homenaje será, por fin, una realidad tangible.















































