
«El ambiente dentro de los muros del bello edificio que tenemos por Ayuntamiento no debe ser el mejor para la coalición de centroderecha»

Pues tenemos nueva polémica gijonesa. Parece que, a tenor de la redacción de la Ordenanza de Protección y Bienestar Animal del municipio de Gijón, se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de cerrar la actual ‘perriplaya’ de El Rinconín. Vaya por delante que habría que conocer con detalle las alegaciones que parece que se han presentado por el menoscabo ambiental que produce la presencia continua de los amigos peludos en dicho arenal. De igual manera que habrá que esperar si esta noticia, adelantada en los medios de comunicación, es solo un proceso dentro del borrador de redacción de la nueva norma gijonesa, o acaba siendo cierto. El caso es que este escenario ha servido para situar una parte del debate público en esas casillas que tanto nos gustan de sí o no. Pero, más allá del debate perruno —al que habrá que estar atento para saber en qué acaba—, me voy a ir hoy a la situación que este debate vuelve a generar dentro del equipo de Gobierno municipal. Recordemos que lo conforman Foro, el Partido Popular y un señor tránsfuga. Pues, como ya ocurrió la semana pasada, a tenor de plantar árboles en el Solarón y donde el PP mostró públicamente su enojo por la poca o nula colaboración institucional, en esta ocasión el señor concejal de Urbanismo y portavoz de Foro ha salido diciendo que «si las cosas funcionan (en referencia a la playa de perros), pues mejor no tocarlas». Me imagino que este argumento vuelto del revés vendría bien para aplicar al gravísimo problema de la vivienda que hay en Gijón, asunto este de la vivienda que depende de su negociado, y que ni ‘funciona’ en la ciudad, ni se está tocando, ni haciendo nada por solucionarlo. Bueno, no funciona si pretendes alquilar un piso por menos de 900 euros al mes o comprarte un piso con hipoteca. Si no estas en esa tesitura, para ti, el tema de la vivienda sí que funciona. Pero centrémonos, que me voy por los recrecidos de Úbeda.
Sale Foro a enmendarle la plana al PP. Y el PP me imagino que volverá a callar. Es curioso como el Partido Popular, tan vehemente a nivel nacional con sus posicionamientos (otro tema es que den en la tecla, o tengan razón, pero vehemencia a saco), en el caso de Gijón se plieguen, sí o sí, a lo que diga su partido socio de gobierno. Me imagino que todo vendrá por aquello de conformar una candidatura conjunta en Asturias para intentar, a ver si de esa manera logran, obtener el Gobierno regional. Aun con todo eso, no parece que tenga mucho sentido esta posición de constante sumisión al partido de Carmen Moriyón, por dos motivos: el primero, porque en determinadas áreas no parece que los representantes del PP estén haciendo mal su trabajo, o si lo queréis entender de otra manera, no lo están haciendo ‘peor’ que otros concejales de Foro. Y, en segundo lugar, como el PSOE local sigue en su línea de no hacer nada y presentar una lista y unos candidatos a las próximas elecciones municipales preparados para asumir la derrota, pues todo esto les da aire de hacer lo que quieran hasta 2031. ¡Virgen, 2031!
En fin, que el ambiente dentro de los muros del bello edificio que tenemos por Ayuntamiento no debe ser el mejor para la coalición de centroderecha —más un señor tránsfuga— que tenemos a los mandos del Consistorio. Espero que, nos guste más o menos este gobierno, las desavenencias no se traduzcan en más obstáculos para algunos avances o mejoras, tan necesarias y trascendentes en la ciudad. Y sí, cerrar el debate de los perretes de una manera lo más sostenible y plural posible entra dentro de las cosas a gestionar bien que tienen que hacer. ¿O no?