Valora las rebajas fiscales en energía y carburantes, «pero el análisis del conjunto del decreto muestra un paquete cuyo diseño reduce su eficacia real», por lo que espera un «impacto real menor del esperado»

El viernes el presidente del Gobierno estatal, Pedro Sánchez, daba anuncio de un paquete de 80 medidas dotado con 5.000 millones de euros para hacer frente al impacto económico derivado de la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán. Ayer, tras la publicación del mismo en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) emitió una valoración del mismo en la que expresa que «el decreto tiene más impacto en el anuncio que en la aplicación real: medidas que se compensan entre sí y ayudas con eficacia condicionada». «La letra pequeña cambia sustancialmente el alcance de los anuncios», añade.
La patronal ve positivas «las rebajas fiscales en energía y carburantes, que responden a demandas reiteradas del tejido empresarial, pero el análisis del conjunto del decreto muestra un paquete cuyo diseño reduce su eficacia real: medidas que se compensan entre sí, ayudas con alcance reducido en la práctica y condicionantes que dificultan su aplicación». Apunta que «el caso del transporte es el más claro», con «nuevas bonificaciones mientras elimina instrumentos ya existentes, como el gasóleo profesional» que, considera, hace que el efecto neto sea «significativamente menor que el anunciado”. «Los camioneros asturianos no necesitan que se les compense por un lado lo que pierden por otro. Necesitan medidas eficaces y estables», declaró su presidenta María Calvo.
Un problema, dice, que se repite en las condiciones asociadas a las ayudas. «La prohibición de despedir como requisito para acceder a determinadas medidas introduce incertidumbre y limita su utilidad para muchas empresas. El argumento no es ideológico, es económico: cuando una ayuda lleva aparejadas condiciones que dificultan la gestión, su alcance real se reduce», apunta FADE en un comunicado. «Lo que necesitan las empresas en un contexto de crisis es claridad, eficacia y seguridad jurídica», apuntó Calvo, quien especifica que «el problema no es el anuncio. Es el diseño: medidas que se compensan entre sí, ayudas condicionadas y un impacto real menor del esperado». Por ello, la patronal reclama al Gobierno «instrumentos directos, suficientes, coherentes y plenamente operativos, especialmente para los sectores más expuestos a la crisis actual».