El Gobierno autoriza la primera fase de unas obras que arrancarán con el derribo del viaducto de Carlos Marx

La estación intermodal de Gijón empieza a moverse, esta vez con cifras concretas. El Consejo de Ministros ha autorizado la firma del convenio para ejecutar la primera fase del proyecto, con un presupuesto máximo de 54,3 millones de euros. De esa cantidad, el Ministerio de Transportes asumirá unos 34 millones, mientras que el Principado y el Ayuntamiento aportarán algo más de 10 millones cada uno. Esta primera fase no es todavía la estación como tal, pero sí una pieza imprescindible para que pueda existir. Incluye la urbanización de la zona del viaducto de Carlos Marx, que será derribado y sustituido por un vial en superficie.
También se construirá una nueva glorieta en la intersección con Sanz Crespo y se reordenará la glorieta de la avenida José Manuel Palacio Álvarez, mejorando la conexión de todo el entorno. A esto se suman actuaciones menos visibles pero clave: un nuevo colector de gran capacidad, la conexión con el túnel del Metrotrén y las rampas de acceso al futuro aparcamiento. El proyecto se enmarca en el plan para integrar el ferrocarril en la ciudad y conectar la red de cercanías con el Metrotrén. Un proyecto largamente esperado que, al menos en esta fase, empieza a tomar forma.