La Federación de Asociaciones Vecinales (FAV) de Gijón acusa de «edadismo» al organismo municipal por las restricciones establecidas para la inscripción en cursos de esta disciplina, mientras que éste asegura ser flexible en la presencia de personas de estas edades en ellos
Fisioterapeutas consideran que «lo que más importa no es la edad, es el tipo de patologías que tenga», y creen positiva esta práctica entre este sector de población «porque contribuye a preservar la movilidad, fortalecer la musculatura y mejorar el bienestar físico y emocional sin someter al cuerpo a esfuerzos de alto impacto»

«Mayores de 14 años, hasta 69 años al inicio del curso», es la restricción de edad que establece el Patronato Deportivo Municipal (PDM) para apuntarse a pilates, ya sea en su modalidad individual o aquella doble con yoga. Una medida que no es nueva, apuntan a miGijón desde el organismo municipal, pero que ha abierto un debate en la ciudad a partir de una denuncia pública realizada esta semana por la Federación de Asociaciones Vecinales (FAV) de Gijón. Calificaba este límite de edad como de «política discriminatoria e inaceptable».
Carmen Vila, tesorera del colectivo, acusa de «paternalismo» y «edadismo» al PDM. «No nos pueden degradar de esta manera. No somos tontos y sabemos lo que podemos hacer o no», asegura esta usuaria de gimnasia para mayores de 70 dentro de la oferta llamada ‘Actívate 70’ —incluye además aerobic, zumba, marcha nórdica, natación y tono balance— que este año fue testigo de cómo retiraron «la práctica del bádminton en noviembre, 5 minutos al final de la clase, que nos estaba gustando mucho». «Era por si nos caíamos», asegura.
También relata el caso de una persona mayor de 70 años «con un informe médico que le recomendaba hacer pilates al que no le dejaron inscribirse pese a presentar dicho informe». «El Ayuntamiento no puede hacer esto, es edadismo», insiste al tiempo que hace referencia a «la contradicción existente con las campañas contra la soledad no deseada y el envejecimiento activo que pretenden impulsar».
El PDM, por su parte, asegura ser flexible con la presencia de mayores de 70 años en los cursos de pilates. Si una persona realiza esta disciplina y cumple la edad máxima establecida, no tiene problema de continuar con su grupo. Así, 88 usuarios que superan esta edad, sobre un total de 660 plazas, están apuntados a pilates en las diferentes instalaciones municipales, cantidad que en la modalidad conjunta de yoga y pilates es de 3 sobre 44. No obstante, el organismo desaconseja su práctica al entender que hay contraindicaciones en caso de problemas cardiovasculares, hernias discales, diabetes, hipertensión o problemas de equilibrio, entre otras afecciones.
La importancia de lo muscular y lo emocional
Fisioterapeutas consultados por este diario no están en la misma línea que el PDM. Marta Villabona señala que «todo el mundo debería hacer ejercicio físico adaptado a la persona en cuestión. No importa su edad, sino que lo que más importa es el tipo de patologías que tenga. Hay gente con 70 años que está mejor que una de 30 y una de 30 que está peor físicamente que una de 70. Para mí, personalmente, eso no sería un inconveniente». En ese sentido explica que «el pilates puro estaría contraindicado también si tienes una lumbalgia o si tienes una cervicalgia, o si tienes una hernia cervical, y eso da igual que lo tengas a los 30 o a los 70. Pero la edad no es una patología, es lo que tengas tú de base».
«Es recomendable mantener este tipo de disciplinas en el rango de la tercera edad porque contribuyen a preservar la movilidad, fortalecer la musculatura y mejorar el bienestar físico y emocional sin someter al cuerpo a esfuerzos de alto impacto», apunta por su parte Raquel Martín de la Hoz, experta en Neurocontrol Motor. Con experiencia dando clases de pilates en clínicas privadas cuenta la también fisioterapeuta Natalia Sánchez Vázquez: «Yo trabajé con pacientes que empezaban de cero, y no con 70 años, sino con 80 y con 85. Bajo mi punto de vista, y lo que cuentan los estudios, es que no tiene ningún tipo de contraindicación porque al final la actividad física mejora en todos los aspectos, tanto hablando del plano más de salud, cardiovascular, como del plano más emocional, porque al final la gente está en contacto con otra gente. Y sobre todo en los temas de salud se sienten muy comprendidos con sus propios compañeros».
Esta profesional observa que «el problema que tenemos ahora es que las personas se vuelven más dependientes, hay mucha gente con miedo a moverse, los tienes que convencer. Hay estudios que dicen que cada medio kilo de masa muscular que una persona tenga alarga medio año la esperanza de vida». «No tenemos que olvidarnos de que la musculatura es lo que nos sujeta al cuerpo y nos sujeta al esqueleto, entonces, si tú tienes una musculatura fuerte, tienes menos posibilidades de caerte y romperte algo», advierte. Y en lo que respecta al pilates, «tiene también el adicional de la movilidad y la flexibilidad, y eso te va a hacer más hábil a nivel de tus actividades de la vida diaria».