El Principado refuerza la vigilancia con agentes, brigadas especializadas y drones ante una situación generalizada de peligro muy alto y extremo

Calor, mucho calor, es el que pone este lunes al Principado en alerta ante el grave riesgo de incendios. Y es que Asturias afronta una jornada de alto riesgo marcada por temperaturas inusualmente elevadas -con valores que pueden rondar los 30 grados en algunos puntos– y un índice de incendios forestales situado en niveles “extremo” y “muy alto” en la mayor parte del territorio. Ante este escenario, el Gobierno del Principado ya ha activado medidas extraordinarias de prevención y vigilancia.
Así lo confirmaba esta mañana la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, que anunciaba el refuerzo de los dispositivos del Cuerpo de Agentes Medioambientales, a los que se han sumado las Brigadas de Investigación de Incendios. Estos efectivos realizan labores de vigilancia preventiva bajo coordinación operativa y con apoyo de drones, integrados en el marco del Plan de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales del Principado de Asturias (INFOPA). Según los datos actualizados, la mayoría de los concejos asturianos se encuentran en nivel 5, considerado “extremo”, mientras que otros presentan niveles “muy alto” o “alto”. Oviedo, Gijón, Mieres, Siero, Langreo o Cangas del Narcea figuran entre los más afectados por esta situación de riesgo elevado.
Por ello, desde el Principado se recuerda que permanece vigente la prohibición de realizar quemas de restos vegetales o de poda, conforme a la normativa actualizada en materia de prevención de incendios. Asimismo, se insiste en que provocar un incendio forestal constituye un delito grave, que puede conllevar penas de prisión y sanciones económicas significativas.