La multinacional pone el foco en su compromiso, a escala global, con la prevención, un campo en el que «contamos con más de 11.000 profesionales» y una inversión «que supera los 2.100 millones de euros»; su mensaje no hace referencia a Asturias

Las alarmas saltaban a primera hora de la tarde de este martes: Comisiones Obreras (CCOO), a través de su sección sindical en el centro logístico que Amazon opera en Bobes, advertía de la existencia de un supuesto clima de «represión laboral» en dicha planta, incluso de una auténtica «cultura del miedo». La prueba tangible, ahondaba la organización en el texto remitido ayer a los medios, estaría en la apertura, desde agosto del año pasado, de hasta 44 expedientes disciplinarios, quince de ellos materializados en despidos, y focalizados, en muchos casos, en empleados que habían alertado de fallas en los protocolos de prevención de riesgos. Desde entonces, son muchos los que se han preguntado qué tiene que decir la empresa ante las acusaciones vertidas por el sindicato -uno de los varios que representan a la plantilla, aunque no el mayoritario-. Y Amazon ha respondido. Valiéndose de un comunicado corporativo remitido a este diario, la compañía ha recordado su compromiso con la seguridad de sus empleados, la prioridad que la cuestión merece, las grandes inversiones en personal y dinero hechas en ese sentido… Aunque pasando por alto el conflicto en Bobes; de hecho, ni tan siquiera se hace mención expresa a Asturias.
«Para Amazon, la seguridad y el bienestar de las personas trabajadoras de nuestros centros es nuestra máxima prioridad», comienza el escrito remitido por la multinacional, firme defensora de que sus instalaciones e infraestructuras están «entre las más avanzadas del sector, ya que han sido diseñadas para ofrecer un entorno de trabajo seguro y cómodo, cumpliendo en todo momento con la normativa local aplicable». He ahí la única referencia al papel que una Administración territorial -en este caso, la palabra ‘local’ pondría el foco en el Ayuntamiento de Siero-. A partir de ahí, la empresa aporta datos a escala globa; por ejemplo, la disponibilidad de «más de 11.000 profesionales de seguridad y salud dedicados a proteger cada día a más de un millón de empleados, dedicando recursos a estudiar los procesos y tareas llevadas a cabo para asegurar que cumplimos con los estándares de seguridad laboral más altos». Apuesta en la que, desde 2019, el titán de las ventas fundado por Jeff Bezos en 1994 habría invertido «más de 2.100 millones de euros»; de hecho, en 2025 «se destinaron cientos de millones adicionales a tecnologías, recursos, formación y programas que refuerzan, de forma continua, nuestros estándares de seguridad».
Versiones enfrentadas
Así las cosas, concluyen en Amazon, «nuestros programas de rotación, sistemas de evaluación continua de procesos, así como la automatización, han conseguido unos resultados y mejoras extraordinarios a nivel de seguridad y salud, incluida la ergonomía en el trabajo, con una reducción clara de esfuerzo físico para nuestra plantilla». En fin, argumentos todos que contradicen algunas de las quejas lanzadas por CCOO, que incluyen cuestiones como la existencia de «presiones constantes relacionadas con la productividad, la negación sistemática de las peticiones de vacaciones, y una grave vulneración de la salud laboral»; esta última, traducida en conductas corporativas como «negar la asistencia a la mutua a personas accidentadas durante su turno de trabajo, haciendo pasar los accidentes laborales como contingencias comunes».