El nombramiento llega mientras se auditan los permisos que beneficiaron a Forestalia, según publica The Objective

El Gobierno ha designado al secretario de Estado de Medio Ambiente, el lenense Hugo Morán, como nuevo presidente de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en un movimiento que llega en plena controversia por la investigación de presuntas irregularidades en la concesión de licencias medioambientales a la empresa Forestalia.
La información, adelantada por el medio The Objective y firmada por el periodista asturiano Pelayo Barro, sitúa este nombramiento en un contexto especialmente delicado, marcado por una auditoría interna y por las pesquisas de la Guardia Civil sobre posibles delitos de corrupción vinculados a dichas autorizaciones.
Morán, histórico dirigente socialista, ha estado al frente de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente desde la llegada al poder de Pedro Sánchez, dentro del ministerio que lidera Teresa Ribera. Desde este cargo, su departamento coordinaba las declaraciones de impacto ambiental, entre ellas las que afectaban a proyectos de Forestalia, compañía que, según la investigación, habría obtenido permisos clave en condiciones presuntamente irregulares.
De acuerdo con la información publicada, el secretario de Estado no firmaba directamente dichas declaraciones, pero sí tenía la responsabilidad de supervisar a quienes lo hacían. Funcionarios del área de Calidad y Evaluación Ambiental citados por The Objective aseguran que “todo el mundo sabía que había algo raro”, al considerar que determinados proyectos de Forestalia recibían luz verde en situaciones en las que otras empresas obtenían una negativa.
La investigación apunta especialmente al exsubdirector general Eugenio Domínguez, subordinado directo de Morán, quien habría firmado varias de esas autorizaciones. Según las pesquisas, Domínguez y su entorno habrían canalizado el cobro de más de cinco millones de euros en comisiones a través de empresas pantalla a cambio de facilitar licencias favorables. A pesar de su jubilación en 2023, continuó vinculado al ministerio como asesor bajo la dependencia del propio Morán hasta diciembre del pasado año, coincidiendo con las primeras detenciones relacionadas con el caso.
Además, la Guardia Civil también ha puesto el foco en otros altos cargos del departamento, incluida la actual directora general del área, lo que amplía el alcance de la investigación dentro del organigrama que dependía del secretario de Estado. Algunas fuentes internas cuestionan que Morán desconociera lo sucedido, dado que los expedientes vinculados a Forestalia, aseguran, eran gestionados de forma recurrente por el mismo responsable.
El nombramiento de Morán como presidente de Aemet se produce, además, sin que abandone su actual cargo, según fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica, que sostienen que ambas funciones son compatibles. Sustituirá en el puesto a María José Rallo.
En paralelo, la crisis también ha alcanzado a la propia Forestalia. Su presidente, Fernando Samper, ha presentado esta semana su dimisión, siendo relevado por su hijo, Ricardo Samper, en un intento de reorganizar la cúpula directiva en medio de la presión judicial. La empresa aragonesa se encuentra bajo investigación por su presunta implicación en varias tramas de corrupción relacionadas con autorizaciones de proyectos renovables y la obtención de financiación pública.