El certamen reconoce también a «Between Goodbyes» con el Premio del Público y concede dos menciones especiales en su undécima edición

El XI Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer, celebrado en Avilés, ha dado a conocer este domingo el palmarés de su sección oficial, en una edición marcada por la diversidad de propuestas y la consolidación del certamen como referente cultural en el ámbito LGTBIQ+. La película «Iván & Hadoum», dirigida por Ian de la Rosa, ha sido distinguida con el Premio al Mejor Largometraje dentro de la sección «Panorama». El jurado ha valorado la solidez de una obra que entrelaza distintas capas narrativas y emocionales, abordando cuestiones como la identidad, la migración y la clase social en un contexto de precariedad. Ambientada en los invernaderos de Almería, la cinta ha sido reconocida también por la intensidad de sus interpretaciones y una puesta en escena centrada en los vínculos entre los personajes.
En esta misma categoría, el jurado ha otorgado una Mención Especial a «Lesbian Space Princess», de Leela Varghese y Emma Hough Hobbs, destacando su originalidad y su capacidad para abordar desde la animación, el humor y la sátira temas como el amor propio o las estructuras heteronormativas. En la sección de cortometrajes «Miradas», el Premio al Mejor Cortometraje ha recaído en «Las Pardas», de Simone Sojo. El fallo destaca la coherencia estética y narrativa de la propuesta, así como su carácter lírico y la fuerza colectiva de sus protagonistas, en un relato que apuesta por la autorrepresentación y la cercanía.
Además, el jurado ha concedido una Mención Especial a «Aquí donde soy», del asturiano Daniel Braga Alonso, por su aproximación a las experiencias LGTBIQ+ en Asturias desde una perspectiva local, honesta y experimental. La obra ha sido valorada por su dimensión testimonial y su capacidad para conectar lo individual con lo colectivo. Por su parte, el Premio del Público ha sido para «Between Goodbyes», de Jota Mun, una película que ha logrado una destacada conexión con la audiencia a través de un relato centrado en la identidad queer, la adopción transnacional y el sentimiento de pertenencia. El festival cierra así una edición en la que ha combinado cine, artes escénicas y actividades paralelas, reforzando su papel como espacio de exhibición y reflexión en torno a las narrativas contemporáneas LGTBIQ+ y su presencia en el ámbito cultural asturiano.