Refuerzo de controles, presencia efectiva de la Guardia Civil y tolerancia cero a las carreras ilegales son las tres demandas que realiza la formación popular a Delegación del Gobierno tras el accidente de este sábado y las declaraciones de Adriana Lastra al respecto

El siniestro vial del sábado en El Infanzón, en el punto kilométrico 63.900 de la N-632, en el que se vieron involucrados un coche y un autocar que cubría la línea Gijón-Villaviciosa con una decena de personas en su interior, que acabó volcado en la calzada, indigna al Partido Popular (PP) de Gijón por tratarse esta carretera de «una de las más peligrosas a nivel nacional», con quejas vecinales sobre «carreras ilegales, conducción temeraria y concentraciones de vehículos a alta velocidad. Cualquiera que se acerque un fin de semana por las inmediaciones de esa carretera, incluso la propia señora Lastra, puede comprobarlo». Y es que no han gustado en las filas populares las declaraciones de la delegada del Gobierno en Asturias —«nos sorprenden», apuntan— en las que citó que un segundo turismo había sobrepasado antes al autocar a gran velocidad. «De ahí tampoco podemos inferir que hubiera una carrera, sí exceso de velocidad evidente», apuntaba ayer Adriana Lastra, quien aseguraba que en las vías asturianas había una «vigilancia permanente».
«Respetando los tiempos necesarios para cerrar las investigaciones que ha iniciado la Guardia Civil al respecto, lo que no puede servir de excusa para tomar cartas en el asunto es la naturaleza del accidente. Los vecinos de El Infanzón y Somió vienen denunciando desde hace mucho tiempo problemas en esa vía», expresan. «Resulta incomprensible que se insista en mensajes de ‘vigilancia permanente’ cuando la realidad demuestra que esa vigilancia es claramente insuficiente. No estamos ante un hecho aislado, sino ante un problema conocido, reiterado y no atajado», critican.
Por eso, «desde el Partido Popular de Gijón exigimos a la delegada del Gobierno menos declaraciones y más actuaciones: refuerzo inmediato de los controles, presencia efectiva de la Guardia Civil y tolerancia cero con las carreras ilegales. Porque cuando los vecinos llevan años avisando y se producen accidentes graves, mirar hacia otro lado también es una forma de irresponsabilidad».