El Ayuntamiento de Gijón actúa tras cubrir in extremis tres plazas en Educación, mientras sindicatos denuncian «caos» y familias desconfían del servicio

El Ayuntamiento de Gijón ha convocado para este viernes una junta de gobierno extraordinaria con el objetivo de aprobar una prórroga del contrato de comedores escolares y activar un nuevo expediente de adjudicación. La medida pretende evitar la interrupción del servicio a partir del 9 de mayo, fecha en la que expira el actual acuerdo con la empresa Serunion.
La reunión, impulsada por la alcaldesa Carmen Moriyón, busca garantizar la continuidad del servicio para los cerca de 3.500 escolares usuarios de los comedores públicos. La prórroga implicará un desembolso estimado de 2,5 millones de euros para cubrir los meses finales del curso y el inicio del siguiente, mientras se tramita el nuevo contrato, cuyos pliegos podrían estar listos el 21 de mayo.
Sin embargo, la decisión llega en un contexto de creciente malestar entre las familias, muchas de las cuales han expresado su desconfianza hacia la actual empresa adjudicataria. Este recelo se suma a las críticas previas sobre la calidad del servicio y al debate abierto sobre el modelo de comedor, en el que los padres y madres reclaman un giro hacia sistemas de cocina de proximidad.
El conflicto no se limita al ámbito de las familias. El sindicato USIPA ha denunciado un “caos interno” en la concejalía de Educación, dirigida por Jorge Pañeda. La organización señala una grave falta de personal, con vacantes sin cubrir en puestos clave y una estructura sostenida en gran medida por trabajadores temporales.
A ello se añade la polémica por el cese de una funcionaria municipal, que ha derivado en acciones judiciales. USIPA ha iniciado un procedimiento contencioso-administrativo y estudia nuevas vías legales, cuestionando tanto la legalidad de la destitución como la forma en la que se adoptó.
En paralelo, fuentes del entorno municipal apuntan a recientes movimientos organizativos, como el nombramiento de un jefe de sección y dos administrativos coincidiendo con la reunión de la alcaldesa con las asociaciones de madres y padres, en un intento de reconducir la situación.
Menudo despropósito de Dirección General de RRHH. Eso sí, para traer a las amiguinas de Avilés tardan muy poco en tramitar los expedientes !!