Empapadores, pienso y latas de comida son los productos que la Federación gijonesa llama a aportar en los distintos puntos habilitados para ello; por ahora, son once las entidades vecinales que se han unido a esta iniciativa, aunque no se descarta que ese número aumente

No es necesario ser un amante de los animales para que el dantesco hallazgo hecho la pasada semana en el ‘criadero de los horrores’ de Serín encoja el corazón, inflame la indignación y aliente el afán de contribuir a la masiva campaña de apoyo que, de muy distintas formas, ya se desarrolla a lo largo y ancho de la geografía asturiana. Y a esa última cruzada se ha sumado, desde este lunes, la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón (FAV). Tal como sus responsables han anunciado a través de sus redes sociales, la entidad ha organizado una recogida masiva de alimentos y enseres que puedan serles útiles a los alrededor de 350 perros rescatados, un centenar de los cuales está siendo cuidado en el Albergue de Animales. Por ahora, se han sumado las Asociaciones ‘Jovellanos’ del Centro, ‘Fumeru’ y ‘La Serena’ de El Llano, ‘Alfonso Camín’ de La Calzada, ‘Severo Ochoa’ de Pumarín y ‘La Cruz de Ceares’, así como las de Vega-La Camocha, Moreda y La Arena; no obstante, no se descarta que sean más las que den un paso al frente en los próximos días.
Empapadores, latas de comida canina «de calidad» y pienso en bolas de pequeño tamaño encabezan el listado de demandas de la FAV, que mantendrá la iniciativa abierta hasta el jueves, 30 de abril. Desde la entidad se anima a quienes quieran participar a que contacten directamente con sus responsables, a través de sus redes sociales, para determinar cuál es el punto de entrega más cercano. Y se espera que la respuesta de los gijoneses sea masiva y pronta… Al fin y al cabo, recuerdan en la Federación, «queremos poner en valor el papel del movimiento vecinal como tejido social cercano, útil y organizado, al que la ciudadanía puede acudir para canalizar ayuda y responder colectivamente ante situaciones de necesidad». Una convicción a la que los propios dirigentes de la organización ponen el colofón, al incidir en que, «cuando la ciudad lo necesita, los barrios responden».