Solo algunos cumplen los requisitos y el plazo para aprovecharlo es más estricto de lo que parece

La responsable de la Agencia Domingo, Katia Domingo, ha destacado recientemente una serie de ventajas fiscales dirigidas a facilitar el acceso a la vivienda, especialmente para determinados colectivos que pueden beneficiarse de importantes reducciones en el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP). Sus declaraciones ponen el foco en jóvenes menores de 35 años, familias numerosas y víctimas de violencia de género, quienes actualmente cuentan con condiciones especialmente favorables en el momento de adquirir una vivienda.
Según explicó Domingo, estas medidas suponen un ahorro significativo que puede marcar la diferencia en un contexto en el que el acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales retos sociales y económicos. En concreto, detalló que, si el precio de la vivienda es inferior a 150.000 euros, las personas que cumplan con los requisitos establecidos solo deberán abonar un 4% en concepto de impuesto de transmisiones patrimoniales. Este porcentaje representa una reducción considerable respecto a los tipos generales, lo que permite aliviar la carga económica inicial que supone la compra de un inmueble.
Por otro lado, en los casos en los que el valor de la vivienda supere los 150.000 euros, el tipo impositivo aplicable será del 6%. Aunque superior al anterior, sigue siendo una cifra reducida en comparación con los porcentajes habituales, lo que, en palabras de Domingo, “supone un ahorro muy importante en la compra de tu vivienda”.
No obstante, la responsable de la agencia también insistió en que estas ventajas fiscales están sujetas a ciertas condiciones. Entre ellas, destacó la obligatoriedad de destinar la vivienda adquirida a residencia habitual. Esto implica que el comprador deberá ocupar el inmueble en un plazo máximo de seis meses desde la adquisición. Además, deberá mantener su uso como vivienda habitual durante al menos tres años consecutivos.
Estas condiciones, según explicó, buscan garantizar que las ayudas cumplan su objetivo social, evitando usos especulativos y asegurando que los beneficios recaigan en quienes realmente necesitan facilitar su acceso a una vivienda.
Asimismo, remarcó la necesidad de estar al día en un entorno legislativo cambiante. Las condiciones fiscales, ayudas y bonificaciones pueden variar en función de la comunidad autónoma o de nuevas medidas aprobadas por las administraciones, lo que hace imprescindible contar con información actualizada y precisa.
Las declaraciones de Katia Domingo se producen en un momento en el que el acceso a la vivienda sigue siendo una preocupación central, especialmente entre los jóvenes. El incremento de los precios y las dificultades para acceder a financiación han llevado a muchas personas a retrasar la compra de su primera vivienda.
En este contexto, medidas como las descritas pueden suponer un incentivo clave para dinamizar el mercado inmobiliario y facilitar el acceso a la propiedad. No obstante, expertos del sector coinciden en que, además de estos beneficios fiscales, es necesario seguir desarrollando políticas públicas que amplíen la oferta de vivienda asequible.
Con todo, las condiciones actuales representan una oportunidad que, según Domingo, no debería desaprovecharse. Para quienes cumplen los requisitos, el ahorro en impuestos puede traducirse en una mayor capacidad de inversión o en mejores condiciones de financiación, contribuyendo así a hacer más accesible el objetivo de adquirir una vivienda en propiedad.