CuFres 2015, concesionaria del espacio, anuncia su intención de centralizar en la ciudad la labor de sus sedes septentrionales en España, y reitera su objetivo de elevar la plantilla de veinticinco a setenta empleados en los próximos dos años

A punto de cumplirse dos meses desde que el matadero de Gijón retomase la actividad, el futuro de dicho equipamiento se perfila, de momento, prometedor. Con veinticinco empleados trabajando en las instalaciones, un plan de crecimiento a dos años bastante goloso y una capacidad productiva que trasciende las fronteras españolas, para CuFres 2015, empresa concesionaria de la gestión, se acerca el momento de mirar más allá. Y así lo enfatizó ayer martes el actual gerente del matadero, Hugo Rodríguez, en el transcurso de una visita al espacio hecha junto a la alcaldesa, Carmen Moriyón, y al edil de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador. ¿Su meta? Convertir el centro gijonés en el epicentro de la actividad de la compañía en el norte de España.
«Tenemos entre manos un proyecto bastante ambicioso», afirmó Rodríguez, al frente de una firma que, con once años de experiencia, se ha convertido en todo un referente. No obstante, la proyección internacional no partirá de cero, ni mucho menos; al fin y al cabo, matizó, «ya exportamos vísceras a Hong Kong, Vietnam, Senegal, Europa…». Así las cosas, ahora la intención es crear en Gijón una línea de elaborados cárnicos que multiplique ese atractivo, tanto dentro como fuera del territorio patrio. No obstante, antes de llegar a esa fase la intención inmediata es construir un túnel y una cámara de congelado de grandes dimensiones, lo que requerirá una inversión «fuerte», de alrededor de 800.000 euros iniciales, que podrían escalar hasta tres millones en el curso de dos años. El mismo plazo que CuFres se ha dado para aumentar la plantilla hasta sesenta o setenta profesionales.
Ambas tareas, la ampliación de personal y la adecuación de instalaciones, no dejan de ser partes elementales del compromiso suscrito con el Ayuntamiento, algo que no dejó de recalcar Martínez Salvador. No obstante el concejal forista, visiblemente satisfecho con la deriva de los acontecimientos, vaticinó que, si todo va como hasta ahora, en el primer semestre de 2026 los grandes hitos marcados «van a quedar cumplidos, lo que garantizará que podamos hacer una ampliación del vencimiento del contrato hasta el año 2047». Y es que, ahondó, «el cambio que ha pegado» el matadero municipal en estos dos meses «es radical», y, aunque todavía restan inversiones por completar, ya se trabaja en él «a pleno rendimiento». En fin, un parecer similar al expresado por Moriyón, quien agradeció que, de no ser por el paso al frente de CuFres, «hoy podía estar medio en ruinas».