López-Asenjo apuesta por unir empresas, investigación y formación en un gran clúster de economía azul

La economía azul se consolida como uno de los grandes ejes de desarrollo para Asturias y, en particular, para Gijón. Así quedó patente en la conferencia “Economía azul, retos y oportunidades”, celebrada este martes en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, donde el experto en políticas pesqueras Alberto López-Asenjo analizó el presente y futuro de un sector llamado a equilibrar crecimiento económico y sostenibilidad marina.
El acto, presentado por José Ramón Fiaño, reunió a numerosos asistentes interesados en un ámbito que gana protagonismo en la agenda internacional. Durante su intervención, López-Asenjo destacó que, pese a que España aún se sitúa por detrás de otros países en niveles de financiación vinculados a la economía azul, Asturias representa una excepción positiva tanto por su inversión como por su potencial.
“El eje fundamental en el que Asturias se puede mover es que tenemos talento y conocimiento a pie de calle”, subrayó el ponente, quien puso en valor la concentración de infraestructuras estratégicas en el territorio. Entre ellas, mencionó el Centro Oceanográfico, los servicios de Salvamento Marítimo, las escuelas de Marina Civil y Náutico-Pesquera o el Geoparque, todos ellos elementos que configuran un ecosistema único para el desarrollo del sector.
En esta línea, López-Asenjo incidió en la necesidad de avanzar hacia un modelo de internacionalización que permita captar financiación y proyectar el conocimiento asturiano al exterior. Para ello, defendió la creación de un gran clúster regional que coordine recursos y genere sinergias entre instituciones, empresas y centros de investigación.
El potencial empresarial fue otro de los puntos fuertes de su intervención. Asturias cuenta actualmente con cerca de 300 empresas vinculadas a la alta tecnología, un tejido que, según el experto, podría evolucionar hacia un modelo similar al irlandés si se potencia la colaboración y la innovación. “En pocos sitios encuentras en un territorio tan reducido este nivel de empresas”, aseguró.
Además, destacó la importancia de fomentar la cultura de polos industriales y tecnológicos, citando como ejemplo el desarrollo de un polo de defensa entre Trubia y Gijón, así como los clústeres ya existentes. En este contexto, planteó la posibilidad de crear un “hub de máximo rendimiento” que permita aprovechar todo el potencial de la economía azul en la región.

La conferencia también abordó el enorme margen de crecimiento que ofrece el medio marino. No en vano, el 71% de la superficie del planeta está cubierta por agua, lo que convierte a los océanos en un espacio clave para la innovación científica y el desarrollo económico. En este sentido, se expusieron ejemplos de investigación puntera, como el uso de proteínas procedentes del mejillón en suturas quirúrgicas o la utilización del pez cebra en estudios oncológicos, gracias a su similitud genética con el ser humano.
Otro de los aspectos analizados fue la evolución del sector pesquero. La acuicultura ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, superando ya a la pesca tradicional en volumen de producción. Mientras esta última se sitúa en torno a las 90 millones de toneladas anuales, la acuicultura alcanza cifras superiores a las 99.000, lo que refleja un cambio de modelo hacia sistemas más sostenibles y controlados.
Asimismo, se puso en valor la transformación de la flota pesquera española, que ha pasado de unas 22.000 embarcaciones a 8.000 tras las reformas europeas. Pese a esta reducción, las capturas apenas han disminuido en torno a un 10%, lo que evidencia una mejora significativa en la eficiencia del sector.
Como conclusión, López-Asenjo insistió en la necesidad de reforzar la formación especializada y la colaboración entre agentes para consolidar el liderazgo de Asturias en la economía azul. Un reto que pasa, en sus palabras, por “imaginar el futuro” y sentar las bases para que ese potencial se traduzca en desarrollo real y sostenible.