El hombre, hermano del difunto pintor Eduardo Úrculo, fue hallado en su domicilio de la parroquia de Celorio; la Guardia Civil mantiene abiertas todas las líneas de trabajo, aunque cobra peso la hipótesis de una muerte natural
Situada a orillas del Cantábrico y emblemática por sus inigualables parajes, algunos de los cuales figuran entre los más bellos de Llanes, la parroquia de Celorio acostumbra a ser un remanso de paz, un oasis de tranquilidad solo interrumpida por el rugido de las olas… Hasta este viernes. En los primeros compases de la mañana de ayer, agentes de la Guardia Civil y personal sanitario convergían en la vivienda de José María Úrculo, hermano del difunto pintor Eduardo Úrculo, después de que su cuerpo sin vida fuese hallado en el interior de su domicilio. Por el momento, el instituto armado mantiene abiertas todas las líneas de investigación para tratar de esclarecer los motivos de la muerte del hombre, de 83 años y que presentaba un golpe en la cabeza; no obstante, según ha podido saber este periódico a través de fuentes extraoficiales, gana peso la teoría de una defunción por causas naturales.
Fue un amigo del fallecido quien dio aviso a los servicios de emergencias, cuando los relojes marcaban las 10.40 horas. A su llegada al escenario, los profesionales localizaron el cadáver en una construcción anexa a la vivienda principal, tendido en el suelo. Agentes del Servicio de Seguridad Ciudadana de la Benemérita, destacados en el concejo, acordonaron la zona, mientras sus compañeros de la Unidad Orgánica de Policía Judicial procedían a recabar pruebas y a realizar las pesquisas pertinentes. Horas después, el cuerpo de Úrculo era trasladado al Instituto de Medicina Legal de Asturias, situado en Oviedo, en el que se espera que hoy sábado se le practique la autopsia. Será entonces cuando, al fin, se arroje una luz más clara sobre este trágico suceso, que ha dejado a toda Llanes conmocionada, dado lo queridos y respetados que son el propio difunto y, por extensión, su conocida familia.