Tras un lleno absoluto de la carpa en la noche del sábado, la parroquia cierra hoy su programa con la tradicional sesión vermú; la organización anima a que, pese a la amenaza de mal tiempo, se acuda «con paraguas»
Sí, damas y caballero, sí… ¡Cenero está de folixa! En una jornada de despedida, la de este domingo, cierto, pero con un sabor general a comienzo. Porque, aunque la parroquia gijonesa despide hoy sus celebraciones en honor al Santo Cristo de la Abadía, iniciadas el viernes, estas tres jornadas de diversión, música, comida en abundancia y hermanamiento vecinal han servido de pistoletazo de salida a la dilatada temporada de fiestas patronales, que se sucederá durante los próximos meses. Y este comienzo no ha podido ser mejor… Pese a la amenaza de mal tiempo, ayer sábado la carpa instalada se llenó de comensales que acudieron a la costillada, y que gozaron de la verbena nocturna, amenizada por el Grupo Da Silva. Y este domingo, en un día de más recogimiento, a la actuación del Coro de Lastres en la iglesia, a las 11, le sucederá la misa solemne y la procesión posterior a La Altarina, a las 12, y la sesión vermú de clausura, a partir de las 13 horas y de nuevo en la carpa. Y que nadie se deje intimidar por la promesa de lluvia; los organizadores animan a los asistentes, propios o visitantes, a que tomen un paraguas y se sumen a la fiesta.


