El hombre, que presentaba una posible fractura de tibia, tuvo que ser izado a bordo del helicóptero medicalizado del SEPA mediante una operación de grúa para, a continuación, volar a toda prisa al Hospital San Agustín de Avilés
Miedo, espectáculo y dolor; he ahí los tres ingredientes principales del suceso que, este domingo, se ha vivido en el concejo avilesino de Castrillón. Mediada la mañana efectivos del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA) eran movilizados para asistir a un ciclista que había sufrido una aparatosa caída mientras circulaba en grupo por una pista en Vegarrozadas. Nada particularmente llamativo, así dicho, de no ser porque, para evacuar al deportista en cuestión, fue preciso desplegar un helicóptero medicalizado, debido a lo agreste del terreno. Ya en el aire, el afectado fue llevado en un corto vuelo hasta el cercano Hospital Universitario San Agustín de Avilés; aparentemente, sus lesiones se limitaban a una tibia rota.
Según ha trascendido, la centralita del SEPA recibió el aviso a las 10.03 horas. Fue uno de los compañeros del herido quien alertó a los profesionales de emergencias, insistiendo en que el individuo se quejaba de fuertes dolores en una pierna, y no podía proseguir por su medios. Para las 10.46 la aeronave ya estaba sobre la zona; el médico-rescatador descendió de ella, inmovilizó al ciclista y, recurriendo a una operación de grúa, lo izó a bordo, momento en que se emprendió el viaje hasta dependencias hospitalarias. Fue, eso sí, más el susto que el impacto real; de hecho, para las 11.56 los profesioonales ya estaban de regreso en la base, sanos y salvos.