
«En un principio muchas y muchos pensamos que esto del soterramiento no era más que una exageración, la típica promesa electoral a lo bestia para acaparar titulares y humillar a los rivales (…) Pero resulta que no, que iban totalmente en serio, porque las derechas van a tope con sus promesas y sus guerras culturales contra todo lo que sea sensanto, racional y justo»

No es ningún secreto a estas alturas que no soy muy fan de la actual corporación municipal, pero lo cortés no quita lo valiente y hay que reconocer que cumplen con sus promesas electorales. Para desgracia de esta villa. Prometieron que traerían de vuelta los toros y, en agosto, durante una semana, se vuelven a torturar animales a cargo de nuestros bolsillos. También prometieron que darían marcha atrás con las peatonalizaciones y que ‘nanai’ de eso de las Zonas de Bajas Emisiones. Y, aunque ahora estemos condenados a respirar humo y porquería, la ciudad esté bajo el dominio de los coches y tengamos que pagar más por el billete de autobús, nadie te puede negar el derecho a aparcar cerquina del Zara…, si tienes suerte después de haber dado tropecientas vueltas por el centro soltando dióxido y monóxido de carbono a lo loco como si nuestros pulmones estuvieran forrados de adamantium.
Pero tengo que ser justa. Porque esto mismo lo prometió también el PSOE xixonés, más preocupado en ventilar rencillas internas que en evitar que las derechas se apoderasen de esta ciudad o en hacer oposición o algo que no sea seguir peleándose, por lo que auguro que las derechas van a seguir en el poder bastante tiempo. Sí que había, en el mercado de promesas y propuestas con las que seducir al electorado xixonés, una diferencia clara entre Foro y el PSOE, porque, aunque ambos estaban completamente a favor de hacer que el Muro volviera a ser territorio coche y no territorio de la ciudadanía —que a ver qué papelón para el votante socialista al percartarse de que los puntos claves de su partido eran casi los mismos que los de la derecha: toros y coches por doquier—, los del partido de la actual alcaldesa se vinieron arribísima y prometieron soterrar el paseo marítimo. A lo grandón. Que no se diga que no son de Xixón.
En un principio muchas y muchos pensamos que esto del soterramiento no era más que una exageración, la típica promesa electoral a lo bestia para acaparar titulares y humillar a los rivales, como prometer la socialización de los medios de producción o que no se iban a hacer recortes en plena crisis financiera y con los halcones de Bruselas sobrevolando nuestro estado de bienestar, por ejemplo. Pero resulta que no, que iban totalmente en serio, porque las derechas van a tope con sus promesas y sus guerras culturales contra todo lo que sea sensanto, racional y justo. Lo vemos en los USA, que ya se han cargado el derecho al aborto y han reorganizado el mapa electoral para intentar dar un pucherazo a la vista de todos. Y en casa no es que se corten mucho tampoco, pues los socios de gobierno de la alcaldesa —gracias a las presiones del partido del ahora tránsfuga— andan pactando políticas racistas y reaccionarias, financiando toros en vez de bomberos y privatizando la sanidad pública a la vista de todos y sin cortarse un pelo. Así que, boba de mí, cómo es que no se me pasó por la cabeza que estarían dispuestos a taladrar El Muro y olé.
Y aquí nos encontramos ahora: con un informe que avala que durante años y años y años se excave el paseo marítimo para hacer un tunelón por el que pasen los coches y un parking muy tocho para que los turistas aparquen a pie de playa y alguien se forre. Una propuesta que haría que hasta Ramsés II se sonrojara y la desechara, pero no nuestros munícipes por antonomasia, que deben de creer que Abu Simbel adolece de falta de ambición y atractivo para los turistas.
Eso sí, que todo el mundo esté tranquilo y mantenga la calma porque vamos a tener un soterramiento faranónico con riesgo cero para los edificios de la zona —nos aseguran muy ufanos y optimistas nuestros gobernantes con las calidades de las construcciones y la solidez de un suelo hecho de arena y mar mientras dejan que caigan edificios protegidos en el centro de Xixón para alegría de constructores y promotores de parkings subterráneos—. Esos mismos edificios que una vez fueron hogares y ahora, gracias a su situación privilegiada y a que durante décadas nos la sopló la Ley de Costas, pisos turísticos de pingües beneficios y cero utilidad social. Porque lo del bien común solo nos mola cuando nos afecta a nosotros, cuando necesitamos el médico o la tarjeta azul del transporte, el bono cultural para el chiquillo o la ayuda a la dependencia. Que todo lo demás es buenismo y socialcomunismo y Venezuela y con mis pisos hago lo que quiero y si quieres yo te quiero pero págame primero.
Crucemos por tanto los dedos para que sea verdad eso de que no se nos va a venir abajo todo, esto es, los edificios, El Muro y la ciudad. Para que los sueños de grandonismo y los delirios de esta alcaldía no se derrumben ante nuestros ojos. Para que no tengamos que ver un soterramiento pensado para gobernarnos a todos y atarnos en las tinieblas.
sensanto, racional y justo…
E inclusivo, resiliente, inteligente, sostenible, eficiente…
Siempre todo el diccionario: significante, sin ningún significado
Te recuerdo quien ha hecho los dos carriles bici mas importantes de Gijon, el de Poniente y el Muro: CARMEN MORIYON.
En el anterior mandato de Foro( gobierno «cochista») quito un carril de coches en el Muro y lo dedico a las bicis. Me puedes decir algun carril bici importante que haya hecho la «izquierda» en Gijon???
Y lo de los toros es muy cansino…el PSOE goberno en Gijon durante 40 años de los cuales 38 hubo toros en Gijon…. que pir cierto no cuestan un euro a los gijoneses. Deja de mentir por favor…..y te lo dice alguien que solo ha ido a la Plaza a ver conciertos.
Ahora de repente eres geologa también y te dedicas a opinar de ello…eres casi tan lamentable como tu amigo Davizin