La Consejería de Ordenación del Territorio desestima la alegación de la Compañía de Jesús, que se ha resistido a desmontar el monumento franquista

La Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos ordena a la Compañía de Jesús Provincia de España la retirada de los símbolos de exaltación del franquismo que cuelgan de la fachada del Colegio La Inmaculada Concepción, en Gijón. La resolución de la consejería de Ovidio Zapico “concede” a la congregación cuatro meses para desmontar la pieza, adherida en 1958 al edificio original, inaugurado en 1946.
A tal efecto debe proceder “a la retirada de los símbolos de exaltación del franquismo” y ello “sin perjuicio de las autorizaciones, permisos o licencias resulten exigibles en aplicación de la normativa urbanística”. En caso de no ejecutar la resolución, la Administración actuará por “ejecución subsidiaria”. Este acto pone fin a la vía administrativa y contra el mismo cabe interponer recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias en el plazo de dos meses.
El Gobierno del Principado argumenta que no incumple con la protección fijada sobre el edificio en el Catálogo Urbanístico porque “el monumento es un elemento singular añadido y adosado a la fachada” con posterioridad y “con materiales distintos a los empleados en la fachada original y un significado laudatorio del golpismo militar distinto al del edificio de carácter religioso y educativo”.
Además, en la ficha del Catálogo no se menciona ni se informa de los supuestos valores histórico artísticos de la escultura. El Catalogo Urbanístico del Ayuntamiento de Gijón de 2019 se muestra rotundo ante esta cuestión y establece que “no estarán incluidos en la protección aquellas partes del edificio que hayan sufrido modificaciones, o los volúmenes añadidos al original, excepto en aquellos casos en que estas intervenciones sean históricas, considerando como tales las realizadas con anterioridad a 1950”.
No hay cosas en Gijón y en Asturias mas importantes de las que ocuparse? Nos guste o no es historia de Gijón, el franquismo existió y por quitar un monumento no va a desaparecer y creo que es muy importante recordar que existió, el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla