El sujeto, contratado por la víctima para que la llevase hasta Madrid, habría aprovechado el viaje para perpetrar los hechos; llegó a sacar a la mujer de su vehículo tirándole del pelo, a golpearle en la cabeza con un ladrillo, y a arrojarla por un barranco

Engañada y estafada, violada, golpeada con un ladrillo, arrojada por un barranco, abandonada en plena noche… Semejante catálogo de atrocidades pone los pelos de punta. Son las mismas que, a mediados del mes pasado, cierta joven relató haber sufrido a manos de un hombre al que contrató para que la llevase hasta Madrid, y que, en un punto de la ruta cercano a Lena, optó por abusar de ella de las formas antes mencionadas. Y ahora, tras varios días de trabajo incesante, la Guardia Civil ha echado el guante al presunto autor de los hechos. Se trata de un hombre de 50 años, vecino de Mieres, que fue detenido el pasado domingo, y sobre el que ahora pesar las acusaciones de agresión sexual con acceso carnal, y de intento de homicidio en grado de tentativa. Por orden judicial, el sujeto permanece encarcelo en el Centro Penitenciario de Asturias, a la espera de ser sometido a juicio.
Fue la propia víctima quien puso a los agentes al corriente de lo sufrido, después de haber logrado alcanzar una estación de servicio ubicada en la A-66. Tal como relató tras recibir las atenciones médicas necesarias, en la madrugada del 23 de abril viajaba en un autobús rumbo a la capital española, desde la que volaría a Suiza, cuando el vehículo se detuvo en la localidad de Villalpando, en el término municipal de Zamora. La joven aprovechó para ir al servicio; sin embargo, para cuando regresó al andén el autobús ya había emprendido la marcha. Desesperada, se fijó en cierto hombre que conducía una furgoneta de reparto. Ambos llegaron al acuerdo de que, a cambio de 150 euros, él la dejaría en León, desde donde podría tomar algún transporte que la llevase a Madrid, pero no sin antes hacer varias paradas en ruta, para dejar algunos paquetes. Hecho el pago, ambos se lanzaron a la autopista.
La víctima fue atendida por el personal de una gasolinera, y luego llevada al Hospital Álvarez Buylla
La desventurada mujer no tardo en percatarse de que algo no iba bien. De entrada, el trazado seguido no se ajustaba en absoluto con la necesaria para llegar a León. Además, en un momento dado el conductor le indicó que debían cambiar de vehículo, pasando a otro de su propiedad en el que, ahora sí, la llevaría directamente a Madrid. La joven dio por cierto el engaño, pero unos kilómetros más adelante el hombre abandonó la autopista y se internó en carreteras secundarias, hasta detenerse en una zona alejada próxima a Lena. Entonces comenzó el infierno. El supuesto agresor violó a la mujer; acto seguido, la sacó por la fuerza del vehículo, llegando a arrastrarla por el cabello, a golpearle en la cabeza con un ladrillo hasta dejarla inconsciente, y a arrojarla por un barranco mientras permanecía sin sentido, dándose a la fuga inmediatamente después.
Por suerte dentro de tamaño drama, la víctima no tardó en recuperar el sentido y, a pie, logró ganar la citada gasolinera, desde la que se avisó a las autoridades; durante ese recorrido, fue vista deambulando por una carretera rural cercana a Castiello a las 08.10 horas por un testigo, que alertó a la Benemérita. Desde la estación de servicio, la joven fue llevada de inmediato al Hospital Álvarez Buylla; su recuperación no fue sencilla, pero sí lo suficientemente rápida como para contar lo sucedido pronto, asistida por profesionales del Centro de Crisis para Víctimas de Agresiones Sexuales del Principado. Los agentes del instituto armado se pudieron manos a la obra, y se anotaron un primer tanto al localizar, gracias al GPS, el smartphone de la mujer, que el agresor había arrojado a un contenedor de basura en Ujo. A su vez, en el escenario del delito se encontraron sangre y fibras de la camiseta que vestía el repartidor. Por último, imágenes grabadas por cámaras de seguridad permitieron definir su identidad y, en último término, detenerle.