La vicepresidenta del Gobierno asturiana, Gimena Llamedo, afirma que los tres se encuentran en buen estado y que el Principado dispone de medios, experiencia y profesionales para actuar en caso de requerirse asistencia sanitaria
El Gobierno del Principado mantiene el seguimiento de la situación de los tres ciudadanos asturianos que viajan en el crucero afectado por un caso de hantavirus y ha trasladado un mensaje de tranquilidad sobre su estado. La vicepresidenta del Ejecutivo autonómico, Gimena Llamedo, aseguró este jueves que los pasajeros asturianos “están en buen estado” y que, según la información disponible, llegarán el domingo a Canarias para posteriormente ser trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid. Las declaraciones se producen después de conocerse el protocolo activado con los pasajeros del buque, en el que se detectó un caso relacionado con esta enfermedad infecciosa poco frecuente
Llamedo ha explicado que el Principado mantiene contacto permanente con el Ministerio de Sanidad y que el trabajo se está desarrollando de forma coordinada entre administraciones. Según indicó, si en fases posteriores alguno de los afectados necesitara atención en Asturias, la comunidad autónoma estaría preparada para asumirla: «Estamos a disposición, tenemos los medios, tenemos la experiencia y tenemos los profesionales».
La previsión actual pasa por el desembarco del pasaje en Canarias este fin de semana y el posterior traslado de las personas afectadas o bajo seguimiento al Hospital Gómez Ulla de Madrid, centro de referencia estatal en determinados procedimientos sanitarios y situaciones de aislamiento. Allí se realizarán las valoraciones médicas oportunas y, en su caso, los protocolos de observación o aislamiento preventivo establecidos por las autoridades sanitarias.
Qué es el hantavirus
El hantavirus es un grupo de virus transmitido principalmente por roedores silvestres infectados. Las personas pueden contagiarse al inhalar partículas procedentes de orina, saliva o excrementos de animales portadores, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados. La transmisión entre personas es muy infrecuente, como es el caso, y depende del tipo concreto de hantavirus, ya que existen distintas variantes en diferentes zonas del mundo. Aunque se trata de una enfermedad poco común en Europa occidental, los casos activan protocolos preventivos estrictos por su potencial gravedad.
Los primeros síntomas suelen parecerse a los de una gripe: fiebre, dolor muscular, cansancio intenso, dolor de cabeza, náuseas o malestar general. En algunos casos puede evolucionar hacia cuadros más graves, con dificultad respiratoria, afectación pulmonar o problemas renales, dependiendo de la variante viral.