La plantilla de Mina Miura arranca la movilización de 160 kilómetros para reclamar salarios pendientes, continuidad laboral y futuro para el suroccidente asturiano

Los trabajadores de Mina Miura comenzaron este viernes la marcha a pie hasta Oviedo con la que pretenden mantener la presión sobre la empresa y las administraciones tras quince días de encierro en el interior de la explotación de Tormaleo. La primera jornada de la movilización cubre en la jornada de hoy el trayecto entre la Campa de Tormaleo y Vega de Rengos, punto previsto para el final de etapa. La protesta, convocada bajo el lema “Cada paso es trabajo, cada paso es dignidad”, traslada ahora a la carretera un conflicto laboral centrado en el impago de salarios, la incertidumbre sobre la continuidad de la actividad y la defensa del empleo en una comarca especialmente golpeada por la pérdida de tejido industrial.
Los trabajadores que participaron en el encierro encabezan la caminata, aunque a lo largo del recorrido contarán con el respaldo de otros compañeros y simpatizantes que se sumarán en distintos tramos. Uno de ellos, José María Pérez Pereira, explicaba minutos antes de iniciar la salida que el objetivo principal sigue siendo lograr garantías para el futuro de la plantilla: “Que nos den la forma de asegurar y continuar con nuestro trabajo, con nuestra profesión, y solucionar algunos de los temas que aún están pendientes después de tantos días”. Y es que, pese al desgaste acumulado por más de dos semanas de encierro, afrontan la marcha con determinación: “Hemos descansado, no tanto como nos gustaría, porque eso lo recuperarás después de estos quince días, pero tenemos ganas de empezar esto y de tener la solución”.
Recorrido por etapas hasta la capital asturiana
La marcha está planteada en varias jornadas hasta llegar a Oviedo, donde está prevista la entrega final de las reivindicaciones ante la Junta General del Principado. Tras la etapa inaugural de este viernes, la columna minera continuará hacia Cangas del Narcea, Tineo, Salas y Grado antes de afrontar la llegada a la capital asturiana. Así, la plantilla busca visibilizar un conflicto que, según sostienen los trabajadores, trasciende el ámbito estrictamente laboral y afecta al conjunto del suroccidente asturiano, donde la minería sigue siendo un sector de fuerte impacto económico y social.
Los mineros confían además en recibir apoyo ciudadano durante el recorrido. “Esperemos que haya un buen recibimiento de la gente cuando lleguemos”, indicaron antes de emprender los primeros kilómetros de una movilización que aspira a convertir el conflicto en un asunto central del debate regional.