La entidad cierra un año récord, refuerza reservas, crea empleo y anuncia nuevas oficinas en Madrid y Cantabria mientras mantiene su red presencial en Asturias

Caja Rural de Asturias cerró 2025 con un beneficio neto de 97,13 millones de euros, el mejor resultado de su historia reciente, y repartirá más de 5,6 millones en dividendos entre sus 148.376 socios. La entidad financiera presentó este martes en Oviedo sus principales magnitudes económicas antes de la Asamblea Anual de Delegados, en una comparecencia encabezada por su presidente, Fernando Martínez, y su director general, Antonio Romero. La cooperativa de crédito afronta además una nueva fase de expansión fuera del Principado, con nuevas aperturas previstas en Madrid y Cantabria, al tiempo que reivindica un modelo basado en la atención presencial, la cercanía territorial y el crecimiento sostenido.
El presidente de Caja Rural de Asturias definió el balance de 2025 como “un ejercicio brillante”, mientras que el director general habló de un año “positivo” tanto en el plano económico como comercial. Los casi 97,2 millones de beneficio permitirán destinar 10,5 millones al fondo social, repartir dividendos entre los socios y reforzar la solvencia de la entidad con más de 91 millones destinados a reservas. Romero destacó especialmente este último punto al considerar que las reservas representan “el músculo” financiero necesario para seguir creciendo y afrontar nuevos proyectos en los próximos años.
Más clientes, más socios y más empleo
La evolución comercial también dejó cifras al alza durante el pasado ejercicio. Caja Rural de Asturias sumó 14.688 nuevos clientes, hasta alcanzar los 368.049, mientras que el número de socios aumentó en 4.908 personas, situándose en 148.376. En el ámbito laboral, la entidad incorporó 49 nuevos trabajadores en 2025, elevando la plantilla total hasta los 608 empleados. Estos datos consolidan una tendencia expansiva en una entidad que ha reforzado en los últimos años su presencia dentro y fuera de Asturias.
A cierre de 2025, Caja Rural de Asturias contaba con 793 millones de euros en fondos propios, 6.486 millones en depósitos de clientes y 4.054 millones en crédito concedido. Uno de los indicadores destacados por la dirección fue la morosidad, situada en el 1,7%, una cifra que la entidad considera entre las más bajas del sector. Además, esa cartera dudosa estaría cubierta con provisiones superiores al 154%. La entidad interpreta estos datos como una muestra de estabilidad en un contexto todavía marcado por la incertidumbre económica y la evolución de los tipos de interés.
El aumento hasta los 10,5 millones de euros de la contribución social será canalizado a través de la Fundación Caja Rural de Asturias, encargada de financiar programas vinculados al emprendimiento, la innovación, la sostenibilidad o el reto demográfico. La entidad insiste en que ese retorno social forma parte de su identidad cooperativa y de su vinculación histórica con el territorio asturiano.
Expansión en Madrid y Cantabria
Durante 2025, Caja Rural de Asturias abrió cinco nuevas sucursales: una en Gijón, dos en Madrid y dos en Cantabria. Con ello, la red comercial asciende ya a 129 oficinas, de las que 116 se encuentran en Asturias. El crecimiento continuará este año. La entidad prevé abrir dos nuevas oficinas urbanas en Gijón, una más en Madrid capital y otras tres en Cantabria, concretamente en Santander, Solares y Los Corrales de Buelna. Pese a esta expansión, Antonio Romero precisó que el actual plan estratégico, vigente hasta 2028, no contempla desembarcar en nuevas comunidades autónomas. “Queremos fortalecer nuestra presencia en Cantabria y Madrid”, resumió.
Frente a la tendencia general del sector bancario hacia cierres de sucursales y digitalización acelerada, Caja Rural de Asturias defendió su modelo de atención presencial. Fernando Martínez aseguró que la cercanía sigue siendo uno de los aspectos más valorados por la clientela. “No hemos cerrado ninguna oficina y seguimos abriendo donde nos demandan”, señaló.
En la misma línea, Romero sostuvo que el valor diferencial de la entidad se apoya en “la confianza de los clientes, la racionalidad y la capilaridad en el territorio”. La dirección subrayó que continuará mejorando los canales digitales, aunque sin renunciar a una red física que considera clave para mantener la relación personalizada con particulares, autónomos y empresas.