Encaran la recta final de la marcha y parten de Grado rumbo a Oviedo para llevar sus reivindicaciones a la Junta General

La marcha minera hacia Oviedo entra ya en su última etapa. La plantilla de Mina Miura retomó la movilización a primera hora de esta mañana desde Grado, punto de partida de la jornada decisiva que conducirá a los trabajadores hasta la capital asturiana y, en concreto, hasta la Junta General del Principado, donde prevén exponer sus reivindicaciones ante los grupos políticos e instituciones autonómicas.
Tras varios días de recorrido a pie desde la Campa de Tormaleo, los mineros afrontan el tramo final de una protesta que ha atravesado buena parte del suroccidente asturiano y que ha servido para visibilizar el conflicto laboral que mantiene en vilo a decenas de familias vinculadas a la explotación. La columna avanza con el desgaste acumulado de las etapas anteriores, aunque con el objetivo intacto de llevar su situación al centro político de Asturias.
La movilización se produce después de quince días de encierro en el interior de la mina, una primera fase de presión que dio paso a esta marcha de más de 160 kilómetros. Con ella, los trabajadores buscan reclamar el abono de salarios pendientes, garantías de continuidad para la actividad y un compromiso institucional que aporte certidumbre al futuro de la plantilla y de la comarca.
Últimos kilómetros con Oviedo en el horizonte
La salida desde Grado simboliza la cuenta atrás de la protesta. Superado el tramo más exigente del recorrido, los mineros encaran ahora los últimos kilómetros con Oviedo ya en el horizonte y con la intención de convertir la llegada en un nuevo gesto de presión pública. Durante todo el trayecto han contado con el respaldo de familiares, vecinos y representantes sindicales, que se han ido sumando en distintos puntos del camino. La imagen de la columna minera atravesando carreteras y núcleos urbanos se ha consolidado como uno de los principales símbolos reivindicativos de los últimos días en Asturias. El propósito de la plantilla este miércoles comparecer ante la Junta General del Principado para trasladar directamente sus demandas y reclamar implicación política ante una situación que consideran límite.