La plantilla de Mina Miura llegó este mediodía arropada por cientos de personas tras varios días a pie desde Ibias y mantiene encuentros con los grupos parlamentarios antes de reunirse con Adrián Barbón
Trabajar para no recibir salario alguno. Esa era la situación de los empleados de Mina Miura cuando hace unas semanas decidieron visibilizar su situación mediante un encierro en la propia mina. A este le siguieron, a pie, los 160 kilómetros que separan Tormaleo, en Ibias, de la Junta General del Principado, en Oviedo. Una marcha minera iniciada en el suroccidente asturiano que alcanzó este miércoles su destino final. Pocos minutos después de las 13.00 horas, los trabajadores llegaban al corazón de Oviedo entre aplausos y vítores de cientos de familiares, amigos, compañeros de trabajo, simpatizantes y representantes sindicales que acompañaron a la columna en sus últimos metros hasta la sede parlamentaria. Ponían así fin a varios días de marcha después de haber protagonizado previamente un encierro de quince días en el interior de la explotación.
A las puertas de la Junta General intervino José María Pérez, uno de los afectados y participante en el encierro, que agradeció el respaldo recibido durante el trayecto: “Ha sido un viaje muy complicado y agotador, después de los quince días de encierro, pero creemos que lo hacemos por algo justo”, señaló antes de dar lectura a un manifiesto dirigido a los grupos parlamentarios En ese texto, los trabajadores defiende no acudir «a pedir favores, sino a exigir el cumplimiento de la ley, política para las personas y respeto a nuestro trabajo”. Entre las principales demandas figuran el pago inmediato de las nóminas y atrasos pendientes, la intervención directa del Gobierno del Principado de Asturias para mediar en el conflicto y garantías de futuro para la plantilla.
Uno de los ejes centrales del manifiesto fue la denuncia de la actuación empresarial. Los trabajadores hablaron de “impunidad empresarial” y acusaron a la patronal de ignorar sus responsabilidades legales al mantener salarios pendientes. También reclamaron una respuesta más contundente de las administraciones públicas: “No basta con palabras de apoyo, se necesitan acciones políticas y jurídicas contundentes que obliguen a los empresarios a cumplir”.
Tras la llegada, los trabajadores han sido recibidos por portavoces de los distintos grupos con representación en la Cámara autonómica. Posteriormente está previsto un encuentro con el presidente del Principado, Adrián Barbón. Pero justo antes de acceder a la Junta, José María Pérez recordaba su deseo de que la jornada se traduzca en una posición común de las fuerzas políticas: “Lo importante ahora es que todos se unan y nos lleven a casa, y que demuestren que no son intereses políticos, que están aquí para defender a los trabajadores y a los habitantes de este país”.
Sobre los pasos a seguir tras la jornada de este miércoles, el portavoz explicó que la plantilla prevé descansar este jueves y analizar posteriormente las soluciones que puedan surgir de las reuniones mantenidas en Oviedo.











