El PSOE vuelve a tocar suelo mientras Adelante Andalucía irrumpe con fuerza en el Parlamento

Juanma Moreno seguirá al frente de la Junta de Andalucía, aunque su aspiración de revalidar la mayoría absoluta continúa en el aire. Con el 87% del voto escrutado, el Partido Popular alcanza los 53 escaños y el 41,2% de los sufragios, cinco menos que en 2022 y a tan solo dos diputados de la mayoría absoluta fijada en 55 parlamentarios.
El nuevo avance del escrutinio mejora ligeramente las perspectivas del PP respecto a los primeros datos de la noche, permitiendo a los populares recuperar un diputado más conforme se contabilizan las grandes ciudades. Aun así, el resultado confirma el desgaste sufrido por Juanma Moreno tras una campaña marcada por el tono moderado, centrista y hasta pop del presidente andaluz, incluida la comentada canción electoral que buscaba reforzar su perfil cercano y transversal. La estrategia no ha logrado repetir el histórico resultado de hace cuatro años y deja a Moreno dependiendo nuevamente de Vox para asegurar la estabilidad parlamentaria si no logra alcanzar la absoluta en el tramo final del recuento.
Pese al retroceso, el PP vuelve a ganar con claridad y mantiene una amplia ventaja sobre el resto de partidos. En la sede popular reina la prudencia ante un desenlace todavía abierto en varias circunscripciones decisivas. El objetivo inmediato pasa ahora por comprobar si el recuento final permite arañar los dos escaños restantes que separan a Moreno de gobernar en solitario.
El PSOE de María Jesús Montero continúa sin levantar cabeza en Andalucía y empeora incluso los resultados obtenidos por Juan Espadas en las anteriores autonómicas. Los socialistas se quedan en 28 diputados y el 23% de los votos, perdiendo dos escaños respecto a la pasada legislatura. La vicepresidenta del Gobierno no ha conseguido movilizar el voto progresista ni capitalizar plenamente el desgaste parcial sufrido por el PP.
Vox, por su parte, resiste el avance popular y se mantiene como tercera fuerza política andaluza. La formación obtiene 15 escaños y el 13,9% de apoyo, un diputado más que en 2022, consolidándose como actor clave para la gobernabilidad. Aunque el crecimiento es menor de lo esperado por el partido, los de Santiago Abascal vuelven a tener en su mano la posibilidad de facilitar un Ejecutivo de derechas.
La gran sorpresa de la noche la protagoniza Adelante Andalucía. La formación andalucista irrumpe con fuerza en el Parlamento autonómico y alcanza ocho diputados y el 9,6% de los votos, convirtiéndose en una de las grandes vencedoras simbólicas de la jornada. En contraste, Por Andalucía se queda con cinco escaños y un 6,3% de respaldo.
El nuevo Parlamento andaluz refleja así un escenario más fragmentado y menos cómodo para Moreno que el de la pasada legislatura. Aunque el bloque conservador mantiene una mayoría holgada, el retroceso del PP evidencia que la apuesta por la moderación y la personalización extrema de la campaña no ha tenido el efecto esperado. Andalucía apunta, una vez más, hacia un Gobierno popular condicionado por Vox.