El presidente del Principado apela a la presunción de inocencia del expresidente mientras PP, Vox y Foro exigen explicaciones y la izquierda marca distancias entre responsabilidad penal y ética política

La investigación judicial abierta al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el denominado caso ‘Plus Ultra’ ha provocado un fuerte cruce político en Asturias y ha situado al presidente del Principado, Adrián Barbón, en el foco del debate parlamentario. Mientras el jefe del Ejecutivo autonómico apeló este miércoles a la presunción de inocencia y pidió “serenidad”, los grupos de la oposición aprovecharon la Junta de Portavoces de la Junta General para reclamar explicaciones y endurecer sus críticas hacia el PSOE.
Barbón se pronunció sobre el asunto durante su participación en los actos del 50 aniversario del Hospital San Agustín de Avilés. Allí defendió que el hecho de que una persona figure como investigada judicialmente “no significa que sea culpable” y advirtió del riesgo de “anular el estado de derecho” si se da por hecho automáticamente cualquier responsabilidad penal. El presidente asturiano insistió en que el procedimiento se encuentra todavía en una fase inicial y recordó que “investigados los hay de todos los partidos por un montón de causas a lo largo del año”. En esa línea, pidió evitar reacciones precipitadas al subrayar que, por el momento, “ni tan siquiera hay acusación formal” contra el expresidente del Gobierno, sino únicamente “un auto de investigado”.
Las declaraciones de Barbón llegaron apenas unas horas después de que la investigación judicial sacudiera la sesión de la Junta de Portavoces del parlamento asturiano, donde los distintos grupos fijaron posición sobre el caso y sobre la defensa pública realizada por el presidente autonómico. Desde el Partido Popular, el portavoz parlamentario Luis Venta cargó duramente contra Barbón, al que acusó de actuar como un “presidente escapista” por, a su juicio, “tapar la supuesta corrupción de todo un expresidente” amparándose en la presunción de inocencia.
“Tiene que decidir si está del lado de Zapatero o del lado de la verdad y de la transparencia”
El dirigente popular recordó además la estrecha vinculación política que el PSOE asturiano ha mantenido en los últimos años con Rodríguez Zapatero, especialmente durante campañas electorales recientes, y señaló que el auto judicial incluye referencias a presuntos delitos como pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y blanqueo de capitales: “Tiene que decidir si está del lado de Zapatero o del lado de la verdad y de la transparencia”.
También Vox endureció el tono contra el expresidente socialista y contra el propio Barbón. La portavoz parlamentaria Carolina López aseguró que España atraviesa “un grado de corrupción máximo” y llegó a calificar al PSOE como “una auténtica banda criminal”. Además, criticó que Barbón siga reivindicando el papel político de Zapatero en Asturias y expresó su deseo de que “pague hasta el último corrupto” si finalmente se acreditan responsabilidades. Más matizada fue la posición mantenida por Convocatoria por Asturias. Su portavoz, Xabel Vegas, respaldó las declaraciones de Barbón en relación con la presunción de inocencia y recordó que cualquier persona investigada dispone de ese derecho básico en el marco del Estado de derecho.
No obstante, Vegas introdujo una diferenciación entre el plano judicial y el político o ético. Aunque subrayó que el procedimiento se encuentra en una fase “muy embrionaria”, sí consideró “preocupante” que un expresidente del Gobierno pueda desarrollar actividades de consultoría o lobby cobrando cantidades elevadas de dinero, independientemente del recorrido judicial de la causa. En términos similares se expresó la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé, que pidió dejar trabajar a la justicia “independientemente de quién sean las personas juzgadas” y reclamó que los tribunales permanezcan alejados de cualquier estrategia política. Tomé criticó además las “maniobras” orientadas a condicionar procesos judiciales y afirmó que lo importante es que “se haga justicia en todos aquellos casos en los que sea oportuno”.
Por parte de Foro Asturias, Adrián Pumares interpretó la investigación como una muestra de que la justicia española actúa “con independencia” y defendió que cualquier persona, incluso un expresidente del Gobierno, debe responder ante los tribunales cuando existan indicios suficientes. El portavoz forista calificó además de “muy graves” los elementos recogidos en el auto judicial y defendió la actuación del juez instructor, al tiempo que reprochó al Gobierno central haber intentado “sembrar dudas” sobre el fundamento de la investigación.
La causa judicial sobre Zapatero irrumpe así de lleno en el debate político asturiano debido a la estrecha relación mantenida durante años entre el expresidente del Gobierno y la dirección socialista del Principado. Su participación recurrente en actos políticos y campañas del PSOE asturiano ha convertido las derivadas del caso en un nuevo foco de confrontación parlamentaria en Asturias, donde oposición y socios de izquierda intentan marcar perfil propio ante una investigación que todavía se encuentra en una fase preliminar.