Doce meses después de las movilizaciones masivas que sacaron a miles de docentes a las calles y acabaron provocando la salida de Lydia Espina, los sindicatos discrepan sobre el impacto real del Pacto Asturias Educa mientras el profesorado sigue denunciando ratios elevadas, burocracia y falta de recursos

Hace un año, el profesorado asturiano dijo basta. Las ratios, la sobrecarga burocrática, los salarios, la falta de recursos para atender la diversidad o la eliminación de la jornada reducida en junio y septiembre llevaron a miles de docentes a las calles de Oviedo en una serie de movilizaciones sin precedentes en las últimas décadas. La plaza de España se convirtió durante días en el epicentro de un conflicto educativo que paralizó parcialmente la enseñanza asturiana, desembocó en jornadas de huelga masivas y terminó provocando la dimisión de la entonces consejera de Educación, Lydia Espina. Aquel conflicto acabó traduciéndose semanas después en el denominado Pacto Asturias Educa, un acuerdo firmado entre la Consejería y varios sindicatos educativos que contemplaba una inversión de 45 millones de euros y cerca de 40 medidas para mejorar las condiciones del sistema educativo público asturiano. Un año después, sin embargo, las posiciones sindicales continúan muy alejadas entre sí y el debate sobre si aquel acuerdo supuso un verdadero punto de inflexión o una oportunidad perdida sigue plenamente abierto.
CSIF: “Ir a la huelga el año pasado nos costó a muchos docentes más de mil euros. Un año después no se ha conseguido nada”
CSIF, sindicato impulsor de la huelga indefinida de mayo de 2025, mantiene una postura especialmente crítica con el desarrollo del pacto, que nunca llegó a firmar. De hecho, la organización volverá a movilizarse el próximo 30 de mayo frente a la Consejería de Educación bajo el lema “Lo que el pacto prometió, el pacto lo enterró”, en una convocatoria simbólica bautizada como el “Cabo de Año por el Pacto Asturias Educa”. “Un año después seguimos viendo los mismos problemas”, resume Jorge Caro, portavoz de CSIF Educación Asturias, quien denuncia ante miOviedo que persisten la sobrecarga burocrática, las dificultades en la atención a la diversidad y la tensión en las aulas. “Las políticas de la consejería siguen siendo políticas de fotografía y de tapar lo que no está bien”, sostiene Caro, que considera que durante este último año “realmente no ha pasado nada”.
Desde CSIF reconocen que se han incorporado nuevos docentes de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, pero consideran insuficiente el refuerzo: “Dentro de 430 centros y la mareada de problemas que hay en Asturias, esos profesores suponen una gota en el océano”, señala el dirigente sindical. También critican la gestión de la mejora salarial pactada y aseguran que el Ejecutivo autonómico intentó inicialmente reducir el alcance económico comprometido. “Nos dijeron que nos iban a subir 100 euros y luego ya no era eso”. Especialmente duro se muestra CSIF con los sindicatos firmantes del acuerdo y con la propia negociación del pacto. “Nosotros avisamos desde el principio que esto no era suficiente”, afirma Caro, que considera que muchas de las medidas anunciadas “no arreglaban nada”. Según sostiene, la única medida estructural que acabará implantándose será la reducción de jornada lectiva para el cuerpo de maestros, una cuestión que, recuerda, ya había sido acordada anteriormente.
Aun así, el sindicato cree que esa reducción horaria se aplicará de forma insuficiente, apostando por ampliar el número de interinos en lugar de consolidar plazas estructurales. “Van a convocar a 480 interinos más, subiendo la tasa de interinidad a unos niveles absolutamente salvajes”, denuncia. El malestar del profesorado, aseguran desde CSIF, continúa muy presente en los centros educativos: “Ir a la huelga el año pasado nos costó a muchos docentes más de mil euros”, recuerda Caro. “Un año después no se ha conseguido nada”. El portavoz compara además la situación asturiana con la de otras comunidades autónomas, donde reivindicaciones similares sí están siendo atendidas actualmente.
UGT: «A todos nos gustaría que el acuerdo se llevara a cabo con más rapidez, pero son más de 45 millones de inversión y 38 medidas”

Muy distinta es la valoración que realizan los sindicatos firmantes del acuerdo. Desde UGT Asturias consideran que el pacto “se está cumpliendo” y defienden que muchas de las medidas requieren plazos largos de implantación. “A todos nos gustaría que el acuerdo se llevara a cabo con más rapidez, pero son más de 45 millones de inversión y 38 medidas”, sostienen desde el sector de Enseñanza de UGT, que recuerda que algunas actuaciones exigen cambios normativos y dotación presupuestaria. El sindicato asegura que Asturias fue pionera en abrir un debate que ahora se está reproduciendo en otras comunidades autónomas. “Estamos viendo cómo compañeros de otras comunidades están protagonizando movilizaciones similares a las nuestras”, explican. A su juicio, el objetivo ahora pasa por consolidar el despliegue del acuerdo durante el resto de la legislatura.
«Ya lo preveíamos y en el Pacto Asturias Educa incluimos una cláusula de la que muy poca gente habla: la revisión salarial que garantiza que nuestras retribuciones jamás caigan por debajo de la media», explican desde el sindicato, que recuerda que el pacto siempre se entendió, desde UGT, como un punto de inflexión que «en ningún caso pone fin a las reivindicaciones»: «La clave es seguir invirtiendo en la educación pública y avanzar en la reducción de ratios y carga lectiva sin renunciar a unas percepciones salariales que respondan a la importancia y a la responsabilidad del trabajo docente».
CCOO: «El pacto va hacia adelante y que se están cumpliendo los principales hitos”
En una línea similar se expresa Borja Llorente, secretario general de Enseñanza de CCOO Asturias, quien recuerda que el pacto permitió poner fin a una huelga “con nueve jornadas en catorce días y un seguimiento muy elevado”. Llorente destaca especialmente el impacto que tendrán algunas medidas incluidas en el acuerdo, como la contratación de nuevos docentes derivada de la reducción horaria en Primaria, los desdobles en aulas con alumnado con necesidades educativas especiales o el incremento de profesionales de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. Según detalla, los presupuestos de 2026 ya contemplan la contratación de cerca de 1.200 docentes más vinculados a diferentes medidas del pacto.
Entre ellas figuran LAS 460 incorporaciones derivadas de la reducción horaria del cuerpo de maestros, más de 170 contrataciones asociadas a desdobles y más de 200 plazas adicionales de PT y AL. También subraya la incorporación de nuevos profesores de servicios a la comunidad para institutos que hasta ahora carecían de esta figura. “Creemos que el pacto va hacia adelante y que se están cumpliendo los principales hitos”, sostiene Llorente, aunque admite que la reducción de burocracia “va algo más lenta” de lo previsto.
SUATEA: «El Pacto Asturies Educa no es el final de nada, sino el principio de todo lo que está por llegar»

Una crítica compartida también desde SUATEA. Desde el sindicato asturiano, Miguel Laria, miembro de SUATEA, rechaza tanto los “discursos triunfalistas” de la administración como el “discurso negacionista” de quienes consideran que el acuerdo no ha servido para nada. “El Pacto Asturies Educa no es el final de nada, sino el principio de todo lo que está por llegar”, afirma. Desde SUATEA consideran que los plazos de implantación se están cumpliendo, aunque también reclaman acelerar cuestiones relacionadas con la carga burocrática del profesorado. El sindicato sitúa además dos grandes retos pendientes: la creación de la especialidad docente de asturiano y eonaviego y la reducción horaria para mayores de 55 años.
La organización también mantiene su crítica al crecimiento del presupuesto destinado a la educación concertada. “No podemos permitir que se cierren aulas en la red pública mientras se mantienen en una red elitista y segregadora”, sostiene Laria.
ANPE: «El Pacto Asturias Educa es un avance importante, pero no es un punto final y aún quedan retos por delante»
A estas valoraciones se suma la posición de ANPE Asturias, que afirma que el pacto se está cumpliendo según el calendario establecido. Su presidenta, Mariela Fernández, señala que algunas medidas incluso se han adelantado, como la modificación del plan de evaluación docente, «que no tenía fecha marchada en el acuerdo y a petición de los sindicatos firmantes se va a aplicar ya desde este curso«. Además, destaca actuaciones en materia de plantillas, mejoras retributivas, agilización de sustituciones y la eliminación de determinadas desigualdades salariales en situaciones de incapacidad temporal prolongada «tanto en los planes de evaluación como para los mutualistas de Muface».
Por ello, desde la organización sindical consideran que el acuerdo supone un avance relevante, aunque no definitivo, y defienden la necesidad de seguir desarrollando las medidas previstas y planteando nuevas mejoras: «Creemos que el Pacto Asturias Educa es un avance importante, pero no es un punto final y aún quedan retos por delante. Desde ANPE seguimos trabajando y reivindicando mejoras que van más allá de este pacto».
Mientras tanto, un año después de aquellas movilizaciones históricas, el clima en los centros educativos sigue marcado por el cansancio, la división sindical y la sensación compartida de que muchas de las reivindicaciones que llevaron a miles de docentes a las calles continúan todavía abierta.