Los saltarines del fango, el lagarto verde de Tanzania o las chinches asesinas africanas son algunas de las especies que pueden contemplarse en el espacio gijonés; por su parte, los centros de la cadena BIOPARC establecidos en Fuengirola y Valencia incluyen sus propios animales
Cuesta creer que, pese a las relativamente reducidas dimensiones de ese estrecho de Gibraltar que sirve de frontera entre ambos continentes -menos de 14,5 kilómetros de costa a costa en su punto más angosto-, África sea para Europa una tierra tan desconocida. Una realidad que este lunes, 25 de mayo, coincidiendo, precisamente, con el Día Mundial de África, los distintos establecimiento de la Fundación BIOPARC se han propuesto paliar. Entre ellos, el Acuario de Gijón, desde luego, que acerca a sus visitantes «esa maravillosa vida salvaje en una experiencia que se une al compromiso real con la preservación de esta fauna en peligro de extinción», en un momento en el que la pérdida de hábitats, la emergencia climática y la presión sobre los recursos están destruyendo el equilibrio ambiental. La actividad se desarrolla también en los parques que la Fundación opera en Fuengirola y Valencia.
En el caso concreto gijonés, sus instalaciones cuentan con algunas especies africanas tan singulares como los territoriales cíclidos africanos, los saltarines del fango, el lagarto verde de Tanzania o las llamativas chinches asesinas africanas, quizá menos conocida en el imaginario popular que los leones o las gacelas, pero igualmente esencial para el equilibrio ecológico. De hecho, es en el BIOPARC Valencia donde es posible contemplar a las llamadas ‘Big Five’, las cinco especies más emblemáticas: león, leopardo, búfalo -la subespecie de búfalo rojo-, elefante y rinoceronte. Además, en el caso de las dos últimas, también están presentes las crías de paquidermos ‘Makena’ y ‘Malik’, y el todavía ‘bebé’ ‘Kairu’. Otro ‘gigante’, el hipopótamo, puede verse en la única visión subacuática de España, y el completo recorrido permite conocer 150 especies con 6.000 animales, desde las más raras como el oricteropo, hasta las que se encuentran en peligro crítico de extinción, como la gacela Mhorr.
Las frondosas selvas quedan fielmente recreadas en los BIOPARC de Fuengirola y Valencia, conteniendo, entre otras especies, las familias de gorilas y chimpancés, justo «en un momento excepcional», en palabras de los responsables de la Fundación, por sus recientes nacimientos. Por supuesto, es posible viajar a la isla más famosa de África, Madagascar, con su increíble y endémica biodiversidad, para pasear entre los amenazados lémures y comprender la necesidad de protegerlos. Finalmente, en los BIOPARC de Fuengirola y Valencia se ‘bucea’ en los inmensos ríos y lagos africanos, donde habitan enormes cocodrilos que se contemplan sin barreras visuales.



