El marcaje de dos crías confirma el éxito de décadas de trabajo para recuperar una especie que estuvo al borde de desaparecer de la Cordillera Cantábrica

La recuperación del quebrantahuesos en la Cordillera Cantábrica ha alcanzado esta semana un nuevo hito. La Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), con la colaboración del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM), la Unidad Aérea de Asturias de la Guardia Civil y los Agentes del Medio Natural, ha llevado a cabo por primera vez el acceso a dos nidos para realizar el chequeo veterinario y el marcaje científico de dos pollos nacidos en libertad durante la presente temporada reproductora en el Parque Nacional de los Picos de Europa.
La actuación supone un acontecimiento de especial relevancia para los programas de conservación de esta emblemática ave carroñera. Según destaca la FCQ, se trata de la primera ocasión en la que se realiza el marcaje de ejemplares nacidos de forma natural en libertad dentro del proceso de recuperación de la especie en los Picos de Europa, una circunstancia que permitirá evaluar con mayor precisión la evolución de la población reproductora y el resultado de los esfuerzos desarrollados durante las últimas décadas para devolver al quebrantahuesos a los cielos cantábricos.
Los dos pollos pertenecen a dos de las parejas reproductoras actualmente establecidas en el parque nacional. Uno de ellos procede de la pareja formada por Niebla y Biziele, asentada en la vertiente cántabra del macizo, mientras que el segundo es hijo de Cares y Covadonga, una pareja instalada en la vertiente asturiana.
La reproducción exitosa de ambas parejas constituye una de las noticias más positivas para los responsables del programa de conservación. No solo confirma la adaptación de los ejemplares reproductores al territorio, sino que evidencia la consolidación progresiva de una población que hace apenas unas décadas parecía imposible de recuperar en la Cordillera Cantábrica.
Para llevar a cabo la intervención fue necesario desplegar un complejo operativo en un entorno de alta montaña. Los especialistas accedieron a los nidos para realizar una revisión exhaustiva de los pollos, que fueron sometidos a una evaluación veterinaria completa a cargo del veterinario de la FCQ, Juan Manuel Blanco.
Durante el chequeo se analizaron diversos indicadores relacionados con el estado sanitario, el desarrollo físico y la condición corporal de las crías. Asimismo, se procedió a la toma de parámetros biométricos y de muestras biológicas de interés científico, información que permitirá profundizar en el conocimiento de la especie y mejorar futuras estrategias de conservación.
La actuación incluyó también el marcaje individual de ambos ejemplares. Además, uno de los pollos recibió un emisor GPS de última generación. El segundo no pudo ser equipado todavía con este dispositivo debido a que aún se encuentra completando su fase de crecimiento, por lo que se ha optado por esperar para garantizar su correcto desarrollo.
Los emisores GPS representan una herramienta fundamental para los investigadores. Gracias a la información obtenida a través del seguimiento por satélite será posible conocer con detalle aspectos clave de la ecología del quebrantahuesos, especialmente durante sus primeros años de vida, una etapa decisiva para la supervivencia de la especie.
Los datos recopilados permitirán estudiar los movimientos de dispersión juvenil, los territorios utilizados por los ejemplares, sus preferencias de hábitat y los riesgos a los que se enfrentan durante sus desplazamientos. Esta información resulta esencial para identificar amenazas, adoptar medidas preventivas y reforzar los programas de protección.