Las fachadas de varios inmuebles son objeto de pintadas contra el turismo y los propietarios en vísperas de una nueva manifestación por el acceso a la vivienda

Diversos bloques de apartamentos turísticos de varias localidades asturianas han amanecido en los últimos días con pintadas y mensajes de protesta contra el modelo turístico y la situación de la vivienda en la región. Las acciones, reivindicadas y difundidas posteriormente a través de redes sociales por colectivos vinculados al movimiento por la vivienda, incluyen grafitis en fachadas y portales con lemas como «Su negocio, nuestra ruina. 6S XIXÓN», una referencia directa a la manifestación convocada para el próximo sábado 6 de septiembre en Gijón.
La movilización partirá a las 12.00 horas de la plaza del Humedal y está organizada por el Sindicatu Vivienda d’Asturies y el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Asturias. Ambas organizaciones llevan meses denunciando las dificultades de acceso a una vivienda digna en la comunidad autónoma y señalan al crecimiento de los apartamentos turísticos como uno de los factores que contribuyen al encarecimiento de los alquileres y a la expulsión de residentes de determinados barrios.
Entre las principales reivindicaciones que los convocantes llevarán a la calle figura la expropiación de viviendas vacías y de pisos turísticos para destinarlos a uso social. Asimismo, reclaman el fin de los desahucios, la implantación de alquileres indefinidos, la limitación de la compra de viviendas exclusivamente a usos residenciales, la desmercantilización del parque público de vivienda y el desmantelamiento de las empresas dedicadas a la desocupación de inmuebles.
Los colectivos organizadores consideran que Asturias atraviesa una situación de emergencia habitacional y sostienen que la creciente presión turística está dificultando el acceso a la vivienda, especialmente entre la población joven y las familias trabajadoras. En sus comunicados, critican además la actuación de las administraciones públicas, a las que acusan de no haber adoptado medidas efectivas para frenar la especulación inmobiliaria y, en algunos casos, de favorecer intereses privados mediante fórmulas de colaboración público-privada.
Según expresan en sus mensajes, muchas familias y jóvenes trabajadores se ven obligados a destinar una parte creciente de sus ingresos al pago de alquileres o hipotecas, mientras propietarios e inversores obtienen beneficios gracias al incremento del valor de la vivienda. En este sentido, denuncian la presencia de grandes tenedores y fondos de inversión en el mercado inmobiliario y reclaman cambios estructurales que garanticen el acceso a la vivienda como un derecho y no como un negocio.