La mudanza temporal por las obras de reforma, que estarán concluidas «el 26 de junio», vive sus últimos días y en septiembre profesores y estudiantes se encontrarán con unas instalaciones totalmente renovadas y accesibles; la matrícula se resintió, con un descenso de «un 20 %», y ahora «el objetivo será ganar más»

Agradecidos por el trato recibido en el CP Asturias, pero contentos por volver a casa. Así se sienten alumnos y profesores del CP Los Campos, a los que la incompatibilidad de la actividad lectiva con los trabajos de reforma del centro, después de unos retrasos por deficiencias encontradas durante las obras, les obligó a coger un autobús diario hasta El Polígono durante todo este curso que ya vive sus últimos días. «La verdad es que hemos estado muy bien. Hemos estado a gusto y la acogida ha sido muy buena», confiesa el director Antoni Medina, que asegura que el servicio de transporte «fue mejor que lo esperado, con mucha puntualidad y compromiso».
Un regreso también, en parte, un poco triste por los vínculos establecidos estos meses con los alumnos del Asturias, ya que «han compartido ciertas actividades, sobre todo los recreos», relata el docente, que pone el ejemplo las colonias de fin de curso que están realizando los dos grupos de sexto juntos en el CEAM Asturias. Sin embargo, la «ilusión» por volver es generalizada. Las obras finalizarán «el viernes 26 de junio», cumpliendo los plazos marcados para recibir la financiación europea, «y después la empresa Copcisa seguirá, ya con menos operarios, para terminar de acicalar, de pintar y los arreglos que falten». Mientras, este mismo mes empezará el traslado de mobiliario.
En septiembre estará ya todo listo para la vuelta delas clases, aunque no volverán todos los que siguen en edad que hace dos años ya estudiaban en el centro. «La matrícula bajó un 20 % este curso y en el próximo seguimos en déficit en las mismas cifras», apunta Medina una vez acabados los plazos oficiales de admisión, aunque al haber plazas todavía es posible inscribirse en el colegio. «Algunas familias que marcharon por el tema del transporte han comunicado que tienen ganas de regresar. Es un centro nuevo, estrenamos accesibilidad, instalaciones renovadas… Estaremos entre los más modernos de Gijón», destaca el director, que tiene «el objetivo, una vez en casa, de ganar más alumnos. Pero no sólo los que marcharon, sino que también invitamos a los del barrio. Siempre lo digo: el mejor cole es el que está más cerca de casa».