Del 12 al 14 de junio el Recinto Ferial ‘Luis Adaro’ acercará a los ciudadanos más de 350 animales, de diversas especies, así como maquinaria agrícola, gastronomía, talleres y cultura rural; el viernes estará reservado para los alumnos de los colegios gijoneses

Una de las grandes sorpresas que depara a vecinos y visitantes un municipio como Gijón es la radical sencillez con la que, dando unos pocos pasos, los grandes edificios y las amplias avenidas quedan atrás, la bulliciosa cara urbana se abre como un telón y, de súbito, ante uno se extiende su faceta rural. Ese campo a veces idealizado, a menudo ignorado y, casi siempre, poco conocido, sin el que, sin embargo, no sería posible entender plenamente la idiosincrasia del concejo. Pues bien, este fin de semana esa frontera entre ambos mundos quedará un poco más diluida… Y, además, con fuerzas renovadas. Porque del 12 al 14 de junio el Recinto Ferial ‘Luis Adaro’ acogerá una nueva edición de la ya icónica Feria de San Antonio, la cita en la que el agro gijonés en particular, y asturiano en general, saca pecho y exhibe ante urbanitas y foráneos todo cuanto puede ofrecer. Un evento de referencia que ha sido presentado oficialmente esta mañana, en el Ayuntamiento, y que llegará con una novedad capital: la concesión, por primera vez en su historia, de Premios a la Trayectoria Rural, creados para para reconocer a aquellas personas que más han hecho por el cuidado de las tradiciones rurales. La programación completa puede consultarse en este enlace.
Aves de diversas especies, caballos de distintas razas, ganado porcino y caprino, burros, conejos y un extenso etcétera conformarán una presencia, la animal, de más de 350 participantes. Sin duda, como ha sucedido en el pasado, ellos constituirán el principal atractivo de la Feria, especialmente para los más pequeños. Sin embargo, habrá más, mucho más. Hasta 32 puesto se levantarán en el ‘Luis Adaro’ para alberga maquinaria agrícola, herramientas especializadas, productos del campo y creaciones gastronómicas, al tiempo que los más curiosos podrán sumarse a los talleres organizados, que incluirán saberes tan dispares como turo con gomeru, lanzamiento de bolos, o elaboración de cachopo y de sidra. Ni qué decir tiene que el componente cultural ocupará un lugar privilegiado; así, los cantantes Julio Mayada y Sandra Álvarez aportarán sus respectivas voces, mientras que los grupos de teatro dirigidos por Rosario Trabanco harán lo propio en cuanto a artes escénicas, y gaiteros de la talla de Francisco José Álvarez González exhibirán sus habilidades con el que es, por derecho propio, el instrumento más representativo de la región. Eso sí, la nota triste será la ausencia del Concurso Nacional de Raza Frisona, suspendido ante el temor de propagación de la dermatosis nodular contagiosa (DNC). Tampoco será posible ofrecer la subasta de animales tradicional de la cooperativa Asturiana de Control Lechero (ASCOL); en su lugar, se subastarán embriones y diverso material genético.

Siempre se ha dicho que uno de los grandes males que aquejan al agro es la falta de relevo generacional, y ese es, justamente, otro aspecto que esta Feria quiere abordar… Con un resultado que ya se presume exitoso, por cierto. Porque, si el sábado y el domingo serán días de acceso general -en horarios de 11 a 20 horas el primero, y de 11 a 15 el segundo-, el viernes estará reservado única y exclusivamente a los niños. Así, desde las 9.30 hasta las 12.30 horas, un total de 796 alumnos, matriculados en más de una docena de centro educativos gijoneses, tendrán un acceso precoz y exclusivo al contenido del evento, y gozarán de buena parte de los talleres. Entre ellos, los más destacados serán los de gastronomía, en colaboración con la denominación IGP Ternera Asturiana, y elaboración sidrera y escanciado, gracias a la aportación de la DOP Sidra Asturias. Incluso serán los primeros en aprender el arte de la monta equina, de la mano de la Federación Hípica del Principado y el Club Hípico Asturias (CHAS). Finalmente, valiéndose de las nuevas tecnologías, aprenderán técnicas de ordeño, y los secretos de las medidas de seguridad para el cuidado de los animales y el control de productos.
Ha sido el concejal de Atención a la Ciudadanía y Distritos, Abel Junquera, el encargado de conducir la presentación del acto, acompañado por Álvaro Alonso Ordás, secretario general de la Cámara de Comercio de Gijón; por José Emilio ‘Pepe’ García, presidente de ASCOL, y por Toño Migoya, presidente de la Fundación Gijón Rural. El propio Junquera ha resumido la esencias misma de esta cita, que es «una expresión clara de lo que somos como ciudad: una comunidad que reconoce, que valora y que protege su medio rural como parte esencial de su identidad». Un carácter refrendado a continuación por García; el máximo responsable de ASCOL ha asegurado que, pese a las limitaciones en lo referente a la presencia de ganado vacuno, lo que se celebrará en el ‘Luis Adaro’ será «un evento de alegría» en toda regla. En nombre de la Fundación Gijón Rural, Migoya ha planteado la posibilidad de que de la asistencia infantil a los talleres del viernes «salga algún mini chef, un pequeño campeón» de los fogones que represente a Asturias. Y Ordás, a modo de cierre, ha lanzado la invitación a la ciudadanía y a los visitantes para que «se acerquen al Recinto Ferial; seguro que no saldrán defraudados».