La iniciativa busca normalizar el uso del preservativo y reforzar la prevención ante el repunte de las ITS en España

El Ministerio de Sanidad pondrá en marcha un programa de distribución gratuita de preservativos dirigido a jóvenes de entre 16 y 22 años a través de las farmacias comunitarias de toda España. Así lo anunció este lunes el director general de Salud Pública, Pedro Gullón, durante la Jornada de Sensibilización y Actualización en materia de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) celebrada en Madrid, donde defendió que estos métodos de protección deben ser considerados “un derecho” y no solo una herramienta preventiva.
La iniciativa, que previsiblemente comenzará a desarrollarse a lo largo de 2027, permitirá que los jóvenes incluidos en la franja de edad establecida puedan acceder periódicamente a cajas de preservativos sin coste en las oficinas de farmacia. Según explicó Gullón, el objetivo es alcanzar en una primera fase a cerca de tres millones de personas en todo el país.
“Estamos iniciando un programa de gratuidad que cambia la literatura alrededor del preservativo. Queremos convertirlo en un derecho e incorporarlo al día a día de la población joven”, señaló el responsable ministerial. Aunque la distribución gratuita de preservativos ya existe en determinados ámbitos sanitarios y comunitarios, Sanidad considera novedoso el hecho de que el acceso se articule a través de la red de farmacias.
Para ello, el Ministerio trabajará conjuntamente con el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), encargado de hacer llegar los preservativos a las farmacias comunitarias. Gullón destacó que este modelo no solo facilita el acceso al producto, sino que también refuerza el papel de las farmacias como espacios de prevención y promoción de la salud.
El director general quiso subrayar que la medida no pretende convertir la recogida de preservativos en una acción incómoda para los jóvenes. “No significa que cuando vayan a recogerlos les vayan a dar una charla. Si fuera así, sería un fiasco”, afirmó, aunque defendió la importancia de contar con profesionales sanitarios cercanos capaces de resolver dudas y ofrecer orientación cuando sea necesario.
La puesta en marcha de esta iniciativa se enmarca en un contexto de incremento sostenido de las infecciones de transmisión sexual durante las dos últimas décadas. Gullón atribuyó esta realidad a profundos cambios sociales y culturales relacionados con la sexualidad y las relaciones personales. A su juicio, estos cambios han favorecido una vivencia más libre y positiva de la sexualidad, reduciendo estigmas y ampliando las posibilidades de relación, aunque también han contribuido a un aumento de las ITS.
En este sentido, insistió en que las instituciones deben evitar actuar como “guardianes de la moral” y centrarse en proporcionar herramientas eficaces de prevención. “Los preservativos forman parte de la prevención combinada y no debemos cejar en los esfuerzos para fomentar su uso”, remarcó.
Durante la jornada también participaron otros expertos en salud sexual. El director adjunto de L’Associació de Drets Sexuals i Reproductius, Jordi Baroja, alertó de que “se ha perdido el miedo a las ITS” y reclamó mejorar el acceso a pruebas rápidas para detectar infecciones como la clamidia o la gonorrea. Por su parte, el miembro de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia, Darío González, advirtió de la paradoja existente entre el aumento de campañas informativas y vacunación y el descenso continuado en el uso del preservativo, una tendencia que coincide con el incremento de las infecciones. La infectóloga pediátrica Cristina Epalza defendió, además, la necesidad de integrar la educación en salud sexual desde la infancia.