Coincidiendo con tan señalada efeméride, el veterano espacio convoca para el 29 de junio una jornada de visitas libres a sus instalaciones, de modo que los asistentes abonen lo que deseen a la salida; el dinero recaudado se destinará a la Fundación BIOPARC

Es más que probable que muchos de quienes estén leyendo estas líneas todavía recuerden aquel día, entre fatídico y emocionante, en que el calendario vital alcanzó los veinte años. Tiene sentido, por otra parte; al fin y al cabo, se trata de la primera transición de una década a otra en la que se empieza a tomar conciencia de lo que supone semejante ‘salto’ temporal. De ahí que no escaseen quienes se deciden a festejarlo por todo lo alto… Y ese es el caso, precisamente, del BIOPARC Acuario de Gijón. Coincidiendo con sus primeras dos décadas de existencia, el ya veterano espacio ha organizado para el 29 de junio, día de dicha efeméride, una jornada de puertas abiertas a sus instalaciones. Nada inesperado, a primera vista… De no ser por el formato que se ha escogido para ello. Porque los responsables del centro implementarán ese día la fórmula ‘Paga lo que quieras’, de modo que el acceso sea gratuito y, a la salida, los visitantes abonen la cantidad que estimen oportuna a cambio de la experiencia vivida. Todo el dinero recaudado se destinará a apoyar los proyectos de conservación de especies y ecosistemas, y de educación ambiental, que la Fundación BIOPARC acomete a escala nacional e internacional.
Durante la jornada, el público podrá recorrer las instalaciones del centro gijonés, que albergan más de sesenta acuarios y veinte terrarios, hogar de unas 480 especies procedentes de distintos ecosistemas. La lista, pues, es larga, pero incluye espacios como los recorridos temáticos, la exposición permanente ‘Microclimas’, o propuestas concebidas expresamente con motivo del aniversario. Todo ello, con el fin último de visibilizar los logros de estos veinte años de trabajo, en los que el Acuario, afirman sus responsables, «se ha consolidado como uno de los espacios culturales y turísticos de referencia de la ciudad, evolucionando hacia un modelo centrado en la conservación, la investigación científica, el bienestar animal y la divulgación ambiental». En paralelo, este periodo ha servido para reforzar la implicación del BIOPARC en proyectos científicos y de protección de la biodiversidad a escala global. Logros todos que no habrían sido posibles, recuerdan desde el centro, sin el apoyo de los miles de visitantes, y cada vez más, que se animan a descubrir los secretos que este mundo por descubrir oculta en lo más profundo de sus instalaciones.